Risto Mejide expulsa a una portavoz del BNG y el foro se parte
La expulsión en directo de una portavoz del BNG en el programa de Risto Mejide ha incendiado el foro. Los mensajes de este tramo no debaten el fondo del asunto, sino el método: si el presentador podía o no cortar a una invitada que se negaba a condenar la violencia. La discusión se parte en dos y derivan hacia el historial del presentador y la hipocresía del resto de partidos.
Qué se ha sabido
El hilo arranca con un vídeo de YouTube (
) que varios usuarios comentan.
Tubiegah resume el enlace como «un video de 18 minutazos de un retrasao comentado un video de otro retrasao». A partir de ahí, los mensajes se centran en el comportamiento de Risto.
Odiseo recuerda que el presentador ya tuvo un episodio similar con una invitada sionista que se negó a condenar un genocidio y el espectador pudo escucharla sin censura.
Knight who says ni afirma que Risto «lo hace mucho» y que a veces «se enroca como un niño» cuando el entrevistado no le sigue.
silverdaemon aporta el dato de su pasado en la publicidad y en programas de talentos, donde sus comentarios podían ser humillantes.
Covaleda pregunta si ha pedido disculpas a Kety Garat por un episodio anterior.
BilloGatos sentencia que estos formatos de pseudodebate son «la misma porquería» y que el presentador «no sabe dialogar».
Dónde está la bronca
La división es nítida. Por un lado,
Lian sostiene que cortar a la invitada es cortar la libertad de expresión: «Es mejor dejar que la otra se explaye en su argumento de mierda porque la que se retrata es ella».
Odiseo va en la misma línea y acusa a Risto de hacer «una escenita» cuando no le gusta lo que oye.
Hermes Quinto Pompeyo carga contra la fórmula de la condena de la violencia: un «invento MADE IN SPAIN» que «presume habilitar al que lo declara pero lo anula totalmente como interlocutor político».
Libre Libre Quiero Ser añade que es una «hipocresía» del régimen y que quienes ostentan el monopolio de la violencia son los que exigen condenarla.
En el otro lado,
embalsamado defiende que el derecho de la invitada a justificar la violencia no puede prevalecer sobre el derecho de Risto a administrar el tiempo de su programa.
no me creo nada considera que «demasiadas oportunidades le ha dado Risto».
Silvestre argumenta que la portavoz estaba «haciendo propaganda» y que no dejaba hablar al de la barba, por lo que «ha probado su propia medicina».
Impactrueno plantea la coherencia de la invitada: si representa a un partido, debería criticar la persecución de ideas, y si no, se le aplica el mismo rasero.
tempus fugit mete en el mismo saco a ambos: «Risto Mejide es tonto de babero al igual que la lerda gallega esa».
Qué cambia respecto a antes
No hay un antes en este hilo, pero en este tramo el foco se desplaza del episodio concreto al historial de Risto y a la legitimidad del formato. La predicción de
Lian es que si se sigue por este camino, «volvemos a un 36».
core vaticina que Risto «se posiciona para no perder el yantar en unas semanas» y que «su tiempo pasó».
Mocap y
Estúpido Infinito coinciden en despreciar la televisión actual: «Menudo estercolero es la tv española desde hace 35 años». El hilo no se cierra; sigue vivo con nuevas respuestas.