El hilo se enreda con el sicario sueco y la subcontrata de la mafia
El hilo vuelve al perfil del detenido y ya no lo suelta. Un participante abre la veda con un escueto «sueco de origen magrebí y de 18 años....» y a partir de ahí cada mensaje añade una capa. Se pregunta si el acusado es sueco, magrebí o las dos cosas, y hay quien suelta que «aquí alguien está confundiendo el culo con las témporas». La conversación se llena de etiquetas geográficas y de chistes sobre la combinación. Alguien apunta que el mercado de sicarios en España «se está activando a paso de gigante» y lo llama, con retranca, «un sector económico».
Qué se ha sabido
En este tramo no hay detenciones nuevas ni datos oficiales. Lo que entra son enlaces y cálculos. Un forero cuenta que ha tenido que buscar la noticia en Facebook porque en el Correo «a primera hora se podía leer ahora solo dejan a los de pago» y pega un texto sobre un hombre de 33 años, de nacionalidad marroquí, con antecedentes por agresión sexual, fugado tras no comparecer en la sede judicial de Bergara. El mismo mensaje detalla que fue arrestado el pasado fin de semana por la Ertzaintza junto a otro varón de 20 años, de la misma nacionalidad, acusados de violar a una menor de 14 años durante las festividades de Maritxu Kajoi en Arrasate, y que la víctima fue atendida en el hospital tras ser localizada inconsciente en el parque de Monterrón. El enlace se comparte como ejemplo de escalada, no como parte del caso de Marbella.
Otro participante enlaza una noticia de El Confidencial sobre el asesino de la katana, que tras cumplir condena vive en Cantabria, para insistir en que este tipo de crímenes los suelen ejecutar menores por la ley del menor. Y un tercero rescata la noticia de OkDiario sobre la clienta árabe arrepentida que ordenó el asesinato del cirujano plástico de Marbella.
Las cifras que se barajan son todas hipotéticas. Un forero reconstruye una cadena de subcontratas: la clienta pagaría
10.000 euros a uno de la mafia local, este lo encargaría por
5.000 a un albanokosovar, y este buscaría a un joven de los arrabales de Gotemburgo para hacer el trabajo por
2.000. Otro responde que la subcontratación en el mundo de la mafia «tiene sentido, beneficios sin exponerte a nada, solo teniendo contactos». Nadie aporta fuente para esas tarifas.
Dónde está la bronca
La bronca se divide en tres frentes. El primero es el perfil del detenido. Un sector se engancha a la combinación de nacionalidad sueca y origen magrebí y la repite como un chiste. «Sicario sueco de la Meca», escribe uno. «Sicario sueco de origen magrebí te tienes que reír ante semejante esperpento», añade otro. Frente a eso, hay quien intenta separar las cosas: «¿Sueco un marroquí? Aquí alguien está confundiendo el culo con las témporas…».
El segundo frente es el económico. Un participante calcula que el detenido tenía 18 años y sostiene que este tipo de crímenes «los suelen ejecutar menores de edad» por la ley del menor, y recuerda el caso del asesino de la katana. Otro responde que mantener al sicario en la cárcel muchos años es un coste: «hemos cambiado lo que aporta un médico a la sociedad y en impuestos por dos agujeros negros de dinero público». La discusión deriva hacia si el crimen sale a cuenta o no.
El tercer frente es el morbo. Varios mensajes piden ver las fotos del aumento de glúteos. Uno propone que se muestre públicamente a la clienta «rigurosamente desnuda de cintura para abajo para que pudiéramos ver el dichoso aumento, que es parte esencial de las evidencias del caso». Otro responde con un «Y las fotos?». La petición se repite sin que nadie la corte.
También hay quien generaliza sobre la Costa del Sol: «hay que hacer una pedazo de purga en la Costa del Sol de niveles estratosféricos», escribe un forero. Y quien sostiene que si la clienta vive en Marbella «tendrá pasta pa dar y regalar» y abogados para contratar.
Qué cambia respecto a antes
Lo que cambia es el eje. El tramo anterior se partía entre el cachondeo y el análisis del monopolio de la violencia. Aquí el cachondeo se mantiene, pero entra con fuerza el desglose económico del crimen: la cadena de subcontratas, las tarifas que se suponen y el coste de mantener al detenido en prisión. También entra el perfil del sicario como producto de una red que mueve ejecutores desde el norte de Europa, aunque nadie aporta prueba de esa estructura. La predicción de que esto acaba en película no se retoma. Lo que sí aparece es una comparación con otros sucesos: el violador fugado en Arrasate y el asesino de la katana. El hilo no se cierra: nadie rectifica y las peticiones de fotos siguen ahí.
El cálculo de la subcontrata
Un forero monta la cadena completa: la clienta paga
10.000, el intermediario cobra
5.000, el ejecutor recibe
2.000. Otro lo celebra como «subcontratación en el mundo de la mafia» y añade que así se obtienen «beneficios sin exponerte a nada, solo teniendo contactos». Nadie discute las cifras, pero tampoco las respalda con ninguna fuente. Es el cálculo que más juego da en el tramo.