El hilo deriva a la teoría del caos y a la defensa armada
La conversación sobre los asaltos a viviendas en Francia pega un volantazo en este tramo. Ya no se discute solo si es o no una guerra civil: ahora la bronca se instala en si el desorden forma parte de un plan para imponer un control social, en si la solución pasa por armar a los ciudadanos y en teorías conspirativas sobre quién está detrás. Los mensajes se cruzan sin que nadie aporte datos nuevos sobre los asaltos.
Qué se ha sabido
En este tramo no aparece ninguna cifra de asaltos, detenciones ni identificación de autores. Se enlaza un tuit y una noticia de
The Jerusalem Post sobre sinagogas, pero el enlace se comenta de pasada y sin aportar contexto. Un participante menciona que en Rusia hay
ciento y pico grupos étnicos y que «no se mueve ni un pelo», como ejemplo de convivencia sin conflictos. Otro afirma que en China o Singapur no hay «moros o negros», sin aportar fuente. Se cita a Kanye West y se bromea con una «sena de picoteo». Nada de eso se contrasta.
Dónde está la bronca
El choque central se desplaza a la teoría del caos controlado. Un participante sostiene que «no es que quieran provocar el caos para venir luego con la solución, es que alguien está disfrutando muchísimo de cada violación». Frente a eso, otro responde que «no se puede comparar una guerra civil con saqueos» y que la etiqueta no encaja. La discusión deriva hacia si el problema es racial o cultural: hay quien afirma que «la raza es indiferente. Cuenta la cultura, y dentro de ella la religión», y quien replica que «la raza es tan crucial, que hasta determina hacia qué religiones y cultura se inclinan determinadas poblaciones e individuos». El tono sube cuando se acusa a los partidos de ser todos iguales y se pronostica que con Le Pen, Abascal y Meloni «en lugar de entrar 1 millón de afroperuanos al año, entraran 2 millones al año». La ironía recorre el hilo: «Qué grande Macron. Lo está haciendo bien. Le va a felicitar Soros».
Qué cambia respecto a antes
El foco se mueve de la etiqueta de guerra civil a la teoría del caos y a la propuesta de armarse. Entra con fuerza la sospecha de que se busca el caos para justificar una dictadura: «Quieren provocar el caos para que la gente pida a gritos una dictadura como solución». También aparece la predicción de ejecuciones extrajudiciales: «Me temo que pronto empezarán las ejecuciones extrajudiciales». Y la propuesta de mano dura: «250K hombres y que se abra la veda». Nada de esto se resuelve; el hilo sigue enzarzado en si hay dos bandos o solo uno.
La teoría del caos controlado
Varios mensajes encadenan una secuencia: empobrecer a la población, levantar restricciones en la aplicación de la ley y dejar que el conflicto crezca para luego aplicar la solución. «Crear el problema, dejarlo crecer y acabar...», escribe uno. Otro añade: «Precisamente para llegar a una dictadura a lo Elysium por la escasez de recursos hubiera sido infinitamente más fácil no hacer nada y dejar que la sociedad colapsase por envejecimiento». La idea de que todo obedece a un plan para imponer control social recorre el tramo, aunque nadie aporta pruebas. Un participante lo resume: «Todos los que defienden más mano dura, más policía, más cámaras, más control, más gran hermano... pero están en contra del uso de armas de fuego para defensa por parte de civiles forman parte de este teatro».
El debate sobre armarse
La propuesta de armar a los ciudadanos para defenderse de los asaltos gana peso. Un participante aboga por «algo similar a la doctrina del castillo o no capitulación, poderse defender con fuerza letal en tu casa, en tu trabajo, en tu coche y hasta en la calle ante un delito flagrante». Frente a eso, otro responde: «Yo sigo sin ver nada claro que 'la solución' sea que la gente se arme. Tiene muchos más riesgos que beneficios». Y añade: «¿En qué es más seguro USA que Europa? Todo lo contrario». La discusión se encona cuando se plantea si los inmigrantes recién llegados deberían poder armarse: «para poder llevar armas hay que ser ciudadano. No uno que ha llegado hace nada y está a prueba», sostiene un forero. La predicción de que el Frente Nacional ganará las próximas presidenciales «y probablemente en primera vuelta» cierra este apartado sin que nadie la rebata con datos.