Porestar corta el debate de cargadores: 10 largas, 20 cortas
Erzam abre la tanda con su lista: la FN P90 «por diseño y calibre», la VZ58 como evolución checa del AK47, un Smith & Wesson 500 Magnum de 4" —cañón de mano, remarca—, la Sig Sauer P226 AL SO y la Steyr AUG, «el primer bullpup con éxito». Nakatone suelta cuatro de golpe: un TOS-1A con munición ilimitada de termobáricos, el IWI Galil ACE Gen 2, el CheyTac M200 y el Flammenwerfer 41. cazurroman simplifica: AK47 sin culata y muchos cargadores. Y ElCalvo vuelve con la Tsar Bomba, 50 megatones de bomba de hidrógeno, que con media docena se apaña.
Pero lo grueso de la página no es la lista. Es el cargador.
Qué se ha sabido
Porestar vuelve a poner el marco: la POSESIÓN de cargadores de más de 10 para arma larga de percusión central está prohibida, y más de 20 en arma corta. No vale el argumento de la decoración: una bayoneta o un culatín solo son ilegales si se montan, un cargador grande lo es por sí mismo. Y añade que el máximo de 5 en tiro deportivo que se venía repitiendo no es correcto: el límite es el de 10 y 20.
4570+Garrett responde que en caza el cargador va limitado a 2 (+1 en recámara) y 5 en deportiva, y que puedes tener cargadores de 30 mientras vayan limitados. Aporta lo de siempre: nadie pregunta por ellos al pasar revista, y los suyos «se quedan en casa». Recuerda haber recogido vainas de 5,56x45 en galerías —un calibre que no debería estar ahí— y lanza la pregunta incómoda: dónde están los cargadores de 20 del CETME C que aparecieron cuando se empezaron a vender los deportivizados, y los de los surplus recamarados al .307 W.
De inventario, más: 4570+Garrett rescata el
Izhmash Tiger en 6,2x54 y apunta que el Molot Vepr Hunter en .30-06 lo traía Armería Izquierdo. blacklabel andaba buscando justo ese Molot, el del sistema Dragunov. Gashegodemierda pide la bomba de neutrones de la que hablaba la prensa de su infancia, no se cree que se fabrique y se apuesta la cuenta; sobre el negocio del surplus sostiene que empresas como MarColMar —y antes Centuri con el CETME C— compran rifles militares a precio de chatarra y reutilizan lo que pueden, con lo que heredas sus defectos, y responsabiliza a la derecha estadounidense de que cada vez sea más difícil. Ciudadano 0 pide un Colt de la guerra de Secesión y Douglas MacArthur le contesta con guasa que trae cordón para atárselo a la muñeca. J.Murdock recuerda el 9 mm Mauser Export, «casi un .357 Magnum», y vuelve al binomio de 1898 y a «the damned Spanish horsefly». Aquilifer cierra su propio debate: el AR15 o el HK G36 en .223 o .308 de buena marca le parecen superiores al AK47 en balística, fiabilidad y durabilidad; en Glock, concede, la relación calidad-precio es insuperable. Marimacha responde a un chiste con una lista de lugares, entre ellos la sede de un partido y el Valle de los Caídos.
Dónde está la bronca
Dos frentes otra vez. El del cargador es el duro. Porestar insiste en separar lo que está prohibido POSEER de lo que está prohibido USAR, y avisa de que un error se paga: comprar un cargador grande fuera pensando que mientras no se use no pasa nada y que te lo paren en aduanas. 4570+Garrett no le discute la norma, pero sostiene que la realidad va por otro lado: lo prohibido no desaparece, deja de verse, y sostiene que la gente no tira ni entrega nada de lo que ya tiene en casa.
El segundo frente es viejo y se reabre solo: 9 mm contra .22 LR. Aquilifer lo pone en números —el 9 mm es más caro y tiene menos competiciones de recorrido de tiro; el .22 es más barato y tiene más— y remata con un comentario despectivo sobre el calibre pequeño que no aporta nada al hilo.
Qué cambia respecto a antes
Lo del cargador deja de ser un intercambio de impresiones y queda fijado por escrito: 10 largas, 20 cortas, sin excepción decorativa. La duda sobre los 5 en deportiva se cae. Y entra material nuevo de catálogo: P90, Steyr AUG, CheyTac, Galil, Vepr Hunter, el Tiger de Izhmash.
La experiencia que vale
Coronel Kurtz cuenta lo del .338: «Una vez has disparado y acertado con esto, me he vuelto sibarita». Y describe el lanzagranadas como lo que es: la marca de distancia allá donde va la granada, y sordo para lo que le quedaba del día. 4570+Garrett avala: los rebufos no son el bufido de las películas, y el Instalaza 88 ya no se usa, pero la trayectoria de las granadas actuales se sigue viendo desde atrás.