El foro descubre que la ley holandesa grava el papel, no la venta
El hilo arranca con la confirmación de que la cámara baja holandesa aprobó el
12 de febrero de 2026 la reforma del Box 3. Un forero traduce el texto: la mayoría pidió al Gobierno que, una vez implementado el sistema, cambie la forma de gravar acciones, bonos y criptomonedas. El nuevo régimen grava las ganancias no realizadas, es decir, las inversiones que han subido de valor pero que aún no se han cobrado. La entrada en vigor está fijada para el
1 de enero de 2028.
Qué se ha sabido
La votación salió adelante con los votos de SP, GroenLinks-PvdA, D66, Volt, PvdD, CDA y VVD. En contra: 50PLUS, DENK, SGP, ChristenUnie, JA21, BBB, PVV, FVD y otros. Se aprobó una enmienda que reduce el plazo de evaluación de la ley de cinco a tres años. Varios foreros aportan enlaces:
el bufete Meijburg & Co confirma la aprobación en la cámara baja,
la web oficial de la Tweede Kamer recoge el texto y
el Senado holandés aún tiene que debatir el proyecto.
Un residente en Holanda cuenta que la hacienda neerlandesa habla de los impuestos como «su dinero», no «tu dinero». Otro detalla que el borrador quiere gravar tanto ganancias realizadas como no realizadas y que si vendes los tres últimos meses del año y recompras en los tres primeros del siguiente, te imputan lo que tenías antes de vender. Un tercero calcula que el tramo exento es de
1.800 euros por persona y
3.600 si es declaración conjunta. Antes, los primeros
58.000 euros (o 116.000 para parejas) estaban exentos.
Aparece una
recogida de firmas con 24.999 apoyos para sustituir el impuesto al crecimiento del capital por uno a las ganancias realizadas, al estilo estadounidense. También se enlaza un tuit sobre la salida de Nathalie van Berkel, secretaria de Estado de Finanzas, tras cuestionarse su currículum.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos cuando alguien pregunta si las pérdidas se compensan. Un forero responde que se pasan como descuento para el ejercicio siguiente. Ahí entra el debate sobre el flujo de caja: si tus inversiones son volátiles y no tienes efectivo, tienes que vender para pagar. Otro sostiene que el problema está diseñado para demostrar que el impuesto conduce a tener pérdidas.
La segunda bronca es sobre quién paga de verdad. Varios señalan que los grandes patrimonios gestionan todo a través de sociedades (BV) que tributan en Box 2 y difieren impuestos hasta que se realizan las ganancias. Un participante lo resume: el problema es la barrera entre pequeños ahorradores y ricos con asesores. Otro responde que montar una BV tiene coste administrativo y obligaciones. Un tercero añade que al liquidar la BV pagas impuesto de sociedades y luego Box 3 por lo que quede.
Un residente español en Holanda dice que si esto sale adelante se vuelve a España. Otro, que lleva décadas allí, dice adiós definitivo. Un tercero apunta que el inmobiliario queda fuera hasta la venta, lo que disparará la demanda de vivienda en un mercado ya tensionado. Varios avisan de que si el ladrillo se convierte en refugio, el precio se disparará y la crisis de acceso empeorará.
Hay quien compara con Alemania: desde 2018 aplica un pago a cuenta anual sobre fondos de acumulación, pero compara el rendimiento ficticio con el real y se queda con el menor. Un forero lo desarrolla: exención de 1.000 euros, tipo del 25,65%, y nunca tributas por algo que no has ganado. Concluye que lo holandés es más bestia.
Qué cambia respecto a antes
El hilo deja atrás la discusión sobre si la noticia es real. Ya nadie lo duda. La pregunta pasa a ser cuándo se modifica la ley y quién se irá antes. Varios apuntan a que el Senado aún tiene que aprobarla y que la mayoría pidió al Gobierno que busque una fórmula para no gravar dinero que aún no se tiene. Un forero vaticina que enmendarán la ley antes de 2028, pero que el daño ya estará hecho.
Entra un asunto nuevo: la posible extensión a otros países. Un participante recuerda que Dinamarca va detrás. Otro apunta a que la UE observa con interés. Y aparece la comparación con el impuesto de salida que Holanda aprobó en 2024. La predicción más repetida: fuga de capitales a Luxemburgo, Irlanda o España, y una avalancha de liquidaciones antes de que entre en vigor.