Sequía en Alicante: por qué el agua se queda siempre al norte
Octubre, diez de la noche, 28 grados. Quinto día del temporal anunciado y, según los seguimientos que se comparten en el hilo, en la provincia de Alicante no ha caído nada que merezca el nombre de lluvia. En comarcas del interior de Valencia se encadenan, siempre según esos seguimientos, jornadas de
50 y 80 litros por metro cuadrado. Aquí, cuando algo cae, son dos o tres. La misma península, la misma DANA, resultados opuestos. La sequía en Alicante, sostienen los participantes, no es una impresión pasajera: es un patrón que se repite año tras año y que nadie termina de cuadrar.
¿Por qué llueve en Valencia y no en Alicante?
Una DANA —o gota fría, según la generación que hable— no garantiza precipitaciones. Es una situación atmosférica, y su reparto depende de dónde acabe colocada la bolsa de aire frío. Si se queda en un punto, descarga sobre las comarcas del interior valenciano; si se desplaza, deja a la provincia alicantina mirando el mapa.
Ahí se acaba el consenso. Se sostiene que la orografía alicantina no es tan distinta de la valenciana y que, aun así, el resultado sí lo es. La excepción tradicional ha sido la
Marina Alta, que en algunas ocasiones entra en el reparto. El resto de la provincia, ni eso. Y cuando llega un temporal serio, aparece el patrón incómodo: un día suelto de 25 litros que se celebra como si hubiera caído el
diluvio.
La cuenta de litros: de los 270 de 1997 a los 70 de 2025
Los registros que se manejan en estos seguimientos dibujan una brecha difícil de tapar. La gota fría fuerte de
1997 dejó 270 litros por metro cuadrado. En
2025, el episodio más comentado se quedó en algo más de 70. Entre medias, el último episodio medio decente en Alicante y las comarcas centrales montañosas fueron unos
100 litros en 40 horas, en la primavera de 2021. Y antes, la Vega Baja, en septiembre de 2019.
Luego está el agua que nunca llega a tierra. Se habla de cientos de litros cayendo sobre el mar, y de años que cierran con 250 litros —cifra que se celebra como una barbaridad— frente a otros que se quedan en 160. La comparación que circula, medio en broma, es con territorios que no asocian precisamente agua y verde.
- 270 litros/m² en la gota fría de 1997
- Unos 100 litros en 40 horas en la primavera de 2021
- Más de 70 litros/m² en el episodio de 2025
Alertas rojas y móviles que suenan para nada
La predicción, relatan, se deshace conforme se acerca la fecha. A una semana se anuncian 20 litros; a tres días, 15; a un día, 10; y la misma jornada amanece nublada y poco más. Hay avisos que hacen sonar el teléfono y terminan con una tormenta normalita el día anterior y nada al siguiente.
La clasificación climática que la provincia perdió
Se argumenta que Alicante dejó atrás su catalogación como clima mediterráneo de verano cálido y seco y que su régimen actual se parece más al de una zona desértica. No hay una medición oficial citada que zanje la discusión, pero el termómetro sigue marcando 28 grados a las diez de la noche en octubre.
Con esos mimbres, el análisis se atasca siempre en el mismo punto. Dos provincias vecinas, la misma situación atmosférica sobre el mapa y resultados que no se parecen en nada. Nadie explica del todo el mecanismo. Lo único matemático, se repite, es que aquí no cae.