El hilo se enreda con la inmigración y los fondos europeos
El hilo pega un volantazo y deja la productividad para meterse en inmigración, fondos europeos y quién trabaja en España. Un participante abre fuego con que «al precio que se está poniendo todo llegará el día que ni para pipas se podrá comprar» y avisa de que las costumbres de Latinoamérica ya se ven aquí. La respuesta no se hace esperar: «Nos comíamos a los panchos», suelta otro. A partir de ahí, el tramo se llena de mensajes sobre quién vino, cuántos y para qué.
Qué se ha sabido
Un forero aporta cifras de inmigración neta en España:
727.000 personas en 2022,
642.000 en 2023,
626.000 en 2024 y
582.000 en 2025. Otro añade que, con la regularización, «fácilmente habrá
3,5 millones de 2022 a 2026». No hay enlace que respalde esos números en el tramo.
Sobre los fondos europeos, un participante sentencia que «esos fondos han ido todos a pagas clientelares. Ni un euro a inversiones». Otro se pregunta: «Si los fondos europeos se han empleado para pensiones, paguitas y pvtas, ¿qué esperaban? ¿Responsabilidad? ¿Crecimiento? ¿Buen hacer? ¿Rendición de cuentas?». Y un tercero rescata un vídeo de hace tres años titulado
FONDOS EUROPEOS y
EUROBONOS, con una noticia de que la UE eleva las ayudas a España, que superará a Italia como el país más asistido. También se enlaza un artículo de El Mundo sobre el clima inversor y la vacunación: un forero pega el enlace de Sanidad y suelta «
93%».
El titular que abre el debate sobre productividad y fondos
Datos de vacunación del Ministerio de SanidadDónde está la bronca
El choque central es si los migrantes sostienen la economía o la hunden. Un bloque sostiene que sin ellos no se come, no se limpia ni se atiende un bar: «¿Sabes que el 95% de lo que has comido hoy lo han recogido, procesado y envasado panchos?», pregunta uno. Otro lo lleva a los años 90: «cuando no había panchos y moronegros a mansalva se comia bien, los hospitales el metro y otros servicios no estaban colapsados y funcionaban normalmente». La respuesta es que «la chavalería patria actual es floja y vaga» y que alguien tendrá que cubrir esos puestos.
Ahí salta la segunda bronca: si los españoles rechazan esos trabajos o si los salarios se han hundido por la competencia. Un participante lo dice claro: «Esos que tú llamas flojos en cuanto cruzan la frontera se vuelven currantes. Si no vale la pena trabajar no se trabaja y para que valga la pena trabajar hay que largar a todos los esquiroles que revientan salarios y parasitan recursos». Otro responde que en los tiempos del ladrillo no faltaban jóvenes para el andamio y que «España ya estaba construida esta gente no ha venido a salvar nada».
El tercer frente es el racial. Hay mensajes que atribuyen la decadencia a la «población cada vez más marronizada y por lo tanto de bajo CI» o auguran que «en un par de décadas o menos España será Letrinoamérica 2.0». Esos mensajes no se reproducen aquí. El hilo se parte entre quienes los jalean y quienes responden con datos o con ironía. Un forero sentencia que «la diferencia entre ambos problemas es que las políticas redistributivas e igualitaristas se pueden cambiar y revertir, a los marrones no se pueden desmarronizar».
También hay quien rectifica el tono: «Tengo una edad, y te puedo asegurar que cuando no había panchos y moronegros a mansalva se comia bien». Y quien acusa a la izquierda de llamar ninis a los españoles mientras defiende la inmigración.
Qué cambia respecto a antes
La productividad y los fondos europeos pasan a segundo plano. Ahora el eje es la inmigración neta, el supuesto uso clientelar de los fondos y la pregunta de quién trabaja en España. Entra un dato nuevo: la serie de inmigración neta 2022-2025. Y entra un vídeo de hace tres años sobre eurobonos. La predicción que sobrevuela es que «cuando pare la impresora» no habrá suficientes cotizantes para pagar pensiones y ayudas. Nadie la contrasta en el tramo.