La Séptima: del mando apagado a la guerra de audiencias
El estreno de La Séptima no ha cambiado la intención de muchos: no piensan resintonizar. Pero el hilo se ha partido en dos. Unos siguen con el mando a distancia en la mano, otros ya discuten la parrilla, la producción y hasta el modelo de negocio. La conversación ha pasado de la pereza a la comparación con canales argentinos y a la pregunta de quién paga esto.
Qué se ha sabido
En este tramo no hay datos oficiales de audiencia, pero sí varias impresiones de consumo. Un participante cuenta que acaba de poner el canal y ya ha escuchado
10 veces a Ayuso y algo de Milei. Otro sostiene que la producción es buena y que recuerda a canales argentinos de noticias como La Nación o A24: estilo rápido, mensajes de urgente en pantalla y conexiones en directo. Añade que emiten en YouTube en directo, algo que, según él, no tienen los otros.
También aparece un enlace a una noticia de El Plural sobre el cierre de 7NN, y se recuerda que la derecha sacó TV y quebró al año. La pregunta sobre quién paga el proyecto queda sobre la mesa, sin respuesta. Y se menciona a Noor Ben Yessef como musa del foro, con enlace a su Instagram.
Dónde está la bronca
El choque no es solo político. Hay quien ve La Séptima como una agencia de colocación del Partido Sanchista y quien la compara con un pesebre muy plural. Frente a eso, un participante defiende que, al margen de ideologías, 7NN era una cutrez y estos tienen una producción bastante buena. Reconoce que es para rojos, pero como producto de TV saben lo que hacen y hay pasta detrás.
La discusión sobre el público también se enciende. Unos dicen que ningún menor de 40 ve la
televisión y que el target es boomer. Otros ironizan con que la sintonizarán si se la pega el PSOE para ver cómo lloran. Y aparece la pregunta de quién paga esto, con la sospecha de que es un backup de RTVE con propaganda 24/7.
Qué cambia respecto a antes
La predicción de que duraría un mes sigue ahí, pero ya no es el centro. El asunto nuevo es la comparación con canales argentinos y la calidad de producción. También entra la pregunta sobre el modelo de negocio y la emisión en YouTube. La conversación sobre el físico de las presentadoras y los invitados ocupa varios mensajes, con comentarios sobre la diversidad del canal. Alguien pide que se elimine el mensaje de resintonizar que ha metido el PSOE porque no piensa resintonizar. Y otro dice que ver la tele es de colaboracionistas.
La experiencia personal que se cuela
Un participante cuenta que hace décadas que no ve la tele y sospecha que la mayoría de los que aún la ven son ancianos. Otro dice que antes de resintonizar tendría que instalar una antena y comprar una tele, y que no piensa hacerlo. La conversación salta de la parrilla a la nostalgia de cuando la tele era una caja de cartón con un agujero.
Lo que se comenta en los vídeos
Los dos vídeos de YouTube que se han pegado en el hilo no han generado debate directo en estos mensajes, pero están ahí. El enlace a El Plural sobre el cierre de 7NN se usa para recordar que la derecha sacó TV y quebró al año. La pregunta de quién paga La Séptima sigue sin respuesta.