Ecoembes entra en el hilo y el reciclaje ya es un negocio
Ibar remata la ficha de las bolsas de rafia con un detalle de uso: las suyas llevan doble asa, una corta para la mano y otra larga para colgarla del hombro. Nadie lo discute. Y entonces Benito Foro suelta dos enlaces —climatica.coop y la web de Greenpeace— y mete en la conversación la palabra que faltaba:
Ecoembes. A partir de ahí el hilo deja de discutir la bolsa y empieza a discutir quién cobra por ella.
Qué se ha sabido
Todo lo de este tramo es del
18 y 19 de septiembre de 2026. Ibar aporta el detalle de las dos asas. Karl Konrad Koreander dice que se compró pajitas de acero inoxidable y que los chupachups con palo de papel le parecen
asquerosos; y suelta una pregunta que nadie recoge: los miles de millones de mascarillas tiradas sin control. The Honkler menciona un estudio según el cual las pajitas de cartón contaminan más, porque en el transporte ocupan más volumen para que no se doblen.
Chapapote1 lanza la advertencia del tramo: sostiene que al consumidor le acabarán cobrando también el envase y que, si no lo recicla en la máquina homologada, lo pagará dos veces. sorosfilo dice que tiene un trastero lleno de bolsas de cuando eran gratis y que no sabe si seguir guardándolas o revenderlas a 20 céntimos. Robado pone la cifra más incómoda: las bolsas cuestan
menos de 3 céntimos si se compran por miles, y de ahí saca el margen de los supermercados. el ejpertoc afirma que el
21 % del coste de la bolsa va al Estado, sin fuente.
El bloque que más pesa llega con Benito Foro. Pega los dos enlaces:
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climatica.coop
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es.greenpeace.org
Y con ellos sostiene que Ecoembes es la empresa del
paripé del reciclaje en España, que agrupa a grandes marcas de alimentación, distribución y envasado, y que, según sus propios datos, recibe un 80 % de sus ingresos cobrando a las empresas un extra por cada envase comercializado. Es su tesis, no un dato del hilo: el hilo la discute, no la firma.
Ace Tone cuenta que sus bolsas viejas acaban en el contenedor amarillo y que, si alguna llega al mar, será porque la tira otro. Y recuerda a dos profesores de EGB: uno que se ponía una bolsa en la cabeza cuando llovía y otro que se metía bolsas de basura bajo el chándal para sudar más. susanitto escribe un párrafo largo contra lo que llama volver a la edad medieval: el impuesto al plástico en los envases, pagar la bolsa, menos contenedores y más lejos de casa.
Dónde está la bronca
Aquí el hilo se parte en dos frentes y ninguno es ya sobre precios.
El primero es la culpa del consumidor. zapatitos sostiene que la mayor culpa es de quien se llevaba bolsas a puñados cuando eran gratis, y que si la gente no fuera tan avariciosa no habría tantas restricciones. 《Judas》 le responde que eso no cuela: la cajera daba las necesarias para tu compra, no te podías llevar manojos. Y remata por otro lado: antes, dice, los supermercados no eran almacenes de comida en porciones individuales con plástico por todas partes.
El segundo frente es la pelea personal. fayser y CUATERBAC se enganchan y el hilo se va a la descalificación, con insultos por los dos lados, fayser pegando un vídeo para seguir hurgando:
A partir de ahí esa rama no habla de bolsas, ni de reciclaje, ni de nada. Hay un tercer roce, más ideológico, en el que un participante atribuye la situación a los que exigen bolsas gratis y otro responde con el estado de los ríos, pero se apaga rápido.
Qué cambia respecto a antes
La bolsa deja de ser el tema. El eje se mueve del consumidor que empuja el carro a la empresa que cobra el extra por envase, y eso ocurre en cuanto entran los dos enlaces sobre Ecoembes. El mapa de los ríos no se vuelve a pegar y la porra sobre las latas de aluminio no avanza ni un céntimo. Lo nuevo es la lista de sacrificios: mascarillas, chupachups con palo de papel, pajitas de cartón que ocuparían más en el camión. Y lo que nadie ha movido: el precio de la bolsa en el ticket sigue siendo el mismo.
El cálculo de la bolsa al por mayor
Si se compran por miles, sale a menos de 3 céntimos la unidad. En la caja se paga 15 o 20. La diferencia la apunta Robado y no la discute nadie. Chapapote1 añade la otra mitad: el envase ya viene cobrado en el producto y, si además se paga en la caja, el consumidor lo paga dos veces. Entre una cosa y otra, el tramo acaba con la misma sensación que empezó: que el único que suelta monedas es el que llena el carro.