Le he visto su Linkedin. Se ha dedicado a la bolsa y actualmente a la cosa del hierba, ha estado en Suiza y sabe hablar alemán. Le voy a ver más vídeos, a ver de qué palo va. Como digo, el único que le he escuchado me ha gustado, como me pasó con Sequera al principio. A Sequera lo descarté por su carácter y forma de proceder, a pesar de que pensamos casi lo mismo.
A este, de momento, veo que coincidimos casi al 100% en lo fundamental y lo veo más campechano y directo y sin ego. Veremos a ver por dónde sale y si tiene alguna tara, yo sigo en mi proceso de búsqueda y este señor que me ha descubierto me parece un buen hallazgo. De momento.
Él dice que no es un líder, yo tampoco lo soy. Como yo, llegado el caso, ante la llamada del deber, igual no nos quedaría más remedio que dar un paso al frente, y esa actitud es la que me acaba convenciendo. No busca la gloria ni la notoriedad, sino la supervivencia. Como yo. La comunidad. La familia, la tribu, la nación.
Ese pensamiento y actitud son los mismos que tengo yo. Cuando ha dicho lo del huerto, en seguida he pensado en mí; yo quiero lo mismo: cultivar mi huerto en la sierra norte de Madrid (ojalá tuviera dinero para un terrenito) o en Asturias o Cantabria, tierras de mis padres, criar a mis descendientes para que vivan mejor que yo y me den la mayor cantidad de nietos españoles posibles y que el resto del mundo me deje en paz. En seguida me he identificado con él.
Es un poco como Cincinato, yo quiero mi huerto de 7x7 y hacer crecer mis vegetales y tener mis gallinitas que me den cigot, pero si resulta que me piden que dé un paso al frente y tengo apoyos, pues me debo a mis descendientes y a mis hermanos españoles y, si hay que sacrificarse y dar la vida, contando con el apoyo y ánimo de mis compatriotas, pues se da.
Tenemos que crear comunidad. Una célula básica desde la cual crecer. Hasta ahora no he encontrado a un líder capaz de ello. Igual tenemos que juntarnos unos cuantos y crear algo básico REAL, unas tierras y una comunidad humana que viva el día a día construyendo algo tangible, no algo virtual con eventos y quedadas que al final quedan en nada.