Una propuesta de la oposición armenia para crear un "Ministerio de Mujeres insatisfechas" con el fin de mejorar la natalidad derivó en una pelea en el Parlamento. El portavoz del Gobierno respondió preguntando si estarían sus madres.
La escena circula como vídeo: diputados del partido de gobierno y de la oposición enzarzados a golpes en el hemiciclo del Parlamento de Armenia. La refriega no nace de un presupuesto ni de una moción de censura. Nace de una ocurrencia sobre natalidad.
La propuesta que encendió la sala
La oposición llevó al hemiciclo la idea de crear un "Ministerio de Mujeres insatisfechas" para mejorar las tasas de natalidad. El planteamiento, tal como se formuló, reduce el problema demográfico a una cuestión de satisfacción femenina y lo convierte en un departamento ministerial. No es un proyecto de ley con articulado: es una provocación con forma de propuesta.
El portavoz del Gobierno contestó con una pregunta sobre las madres de los proponentes. La respuesta, más propia de un patio de instituto que de una cámara legislativa, subió el tono hasta el punto de que la sesión acabó a golpes.
Qué dice de la política armenia
Armenia arrastra un debate demográfico serio: emigración, población envejecida y una natalidad que no cubre el relevo. Ese es el terreno real. Lo que se vio en el hemiciclo es otra cosa: dos bancadas usando el cuerpo de las mujeres como argumento de batalla y una respuesta que apela a las familias de los rivales.
El resultado es una pelea retransmitida. La política demográfica, mientras tanto, sigue sin una propuesta que se sostenga fuera del titular.
Un vídeo que corre más que cualquier ley
Las imágenes de la refriega circulan por redes sociales y medios internacionales. En términos de comunicación política, el coste es doble: el país exporta una imagen de desorden institucional y el debate sobre natalidad queda enterrado bajo el ruido. Ninguna de las dos partes sale reforzada.