El asistente de Echenique
Madmaxista
- Desde
- 21 Jul 2018
- Mensajes
- 7.061
- Fruta
- 55.683
Este mensaje y otros no están disponibles para visitantes. Regístrate para leerlo.
Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: This feature may not be available in some browsers.

Varios adolescentes de Terrassa han denunciado que los meten en grupos de mensajería para organizar destrozos y saqueos, y que si no acuden les llaman cobardes. La presión del grupo hace el resto. La publicación de **3CatInfo** recoge el testimonio de varios adolescentes de **Terrassa** que se han encontrado incluidos, sin pedirlo, en chats donde se les anima a participar en aldarulls y saqueos.
Varios adolescentes de Terrassa han denunciado que los meten en grupos de mensajería para organizar destrozos y saqueos, y que si no acuden les llaman cobardes. La presión del grupo hace el resto.
La publicación de 3CatInfo recoge el testimonio de varios adolescentes de Terrassa que se han encontrado incluidos, sin pedirlo, en chats donde se les anima a participar en aldarulls y saqueos. El mecanismo es simple y viejo: quien no aparece queda señalado. «Si no hi vas, et diuen que ets un cagat», resume uno de ellos. La frase, traducida, viene a decir que si no vas te llaman cobarde.
El patrón que describen estos chavales no es una organización formal. Los meten en un grupo de mensajería, a veces sin conocer a quien los añade, y ahí empieza la presión. No hay jerarquía, ni cuotas, ni un plan maestro. Hay una lista de nombres y una fecha. Y la amenaza de quedar fuera del grupo si no apareces.
Ese «quedar fuera» es la clave. Para un adolescente, el grupo no es un accesorio: es el sitio donde está su gente. Perderlo tiene un coste social que ningún adulto debería subestimar.
Un saqueo no es una travesura. Cada cristal roto, cada estantería vaciada, se paga. Lo paga el comercio, que muchas veces es pequeño y no puede asumir la reparación ni los días cerrado. Lo paga el seguro, que sube la prima a todos. Y lo paga el barrio, que pierde un servicio y gana un local tapiado.
La publicación no da cifras de daños ni identifica comercios concretos. Lo que sí deja claro es el contexto: hay convocatorias que circulan por mensajería y hay menores que se ven dentro sin haberlas buscado.
El testimonio apunta a un tercero: quien añade al grupo. Ahí está el primer eslabón, y no es anónimo. Detrás de cada lista hay alguien que decide a quién mete. Esa persona no está ejerciendo presión de grupo; está fabricándola.
Los adolescentes que han hablado lo cuentan como algo que les pasa, no como algo que hacen. Esa distinción importa. Y conviene no perderla de vista: el que organiza no es el mismo que el que se ve arrastrado.
Ante cualquier situación de este tipo, conviene acudir a un adulto de confianza o a las autoridades; este texto no sustituye ese paso.
"Em van afegir en un grup per fer destrosses pel centre de Terrassa." Molts adolescents s'han trobat que els inclouen en xats on se'ls anima a participar en aldarulls i saquejos. "Si no hi vas, et diuen que ets un cagat" https://t.co/KRFdP1A5NJ pic.twitter.com/fw1XrsD1uT
— 3CatInfo Ver publicación en X
Este mensaje y otros no están disponibles para visitantes. Regístrate para leerlo.
Se te ha colado una "r" en el título. Eso sí, cargados de cosas robadas sí que van.
(mensaje citado en revisión)
12 años en cada cigot.(mensaje citado en revisión)