La mayoría de mayores no conocen cómo se financian las pensiones actualmente, que se complementan con deuda y con los restos de los Fondos Europeos (que también generan deuda). Quieren su subida, aunque luego las subidas inflacionarias se la coman con los meses. Pero como la pensión es generosa en muchos casos, lo notan mucho menos que quien trabaja.
Su grueso son personas con menos estudios, o al menos sin una base de finanzas y economía. Vienen del Baby Boom y del mundo obrero, los oficios, hostelería, metal, etc. Estudiaron lo justo porque no les quedaba otra entonces.
Saben de ahorrar, quien ahorra claro, pero no entienden el concepto de inflación y cómo esta se come sus ahorros. La macroeconomía y la microeconomía son conceptos que piensan que solo afectan a otros y no a ellos.
Su mayor concepto de inversión es el ladrillo y generar rentas a largo plazo, porque invertir en otras cosas es complicado y requiere estudiar y aprender cómo funciona, y a su edad pues... para qué ponerse. Aquí incluyo a políticos de todo signo que hacen lo mismo, pero a otra escala. Aunque algunos habrá que tengan diversificado entre ladrillo y bolsa.
Y en este escenario nos movemos desde hace muchos, muchos años.
También decir que una parte mantiene a sus descendientes, directamente en su casa o ayudándoles económicamente cuando se van con sus parejas, pero eso no es sostenible a largo plazo en una sociedad. Por creer hacerlo bien, no ven el problema social que se está gestando en sus descendientes.