Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: This feature may not be available in some browsers.

Un pez globo se hincha cuando se siente amenazado, no cuando quiere que lo acaricien. Tocarlo así lo estresa y puede hacerle daño. El gesto parece cariñoso: una mano se acerca despacio y acaricia el lomo de un pez globo. El animal responde inflándose hasta parecer una pelota con ojos. La escena circula en redes y arranca la misma reacción en casi todos: una mezcla de ternura y de «creo que está enfadado».
Un pez globo se hincha cuando se siente amenazado, no cuando quiere que lo acaricien. Tocarlo así lo estresa y puede hacerle daño.
El gesto parece cariñoso: una mano se acerca despacio y acaricia el lomo de un pez globo. El animal responde inflándose hasta parecer una pelota con ojos. La escena circula en redes y arranca la misma reacción en casi todos: una mezcla de ternura y de «creo que está enfadado».
El pez globo no se hincha por gusto. Lo hace como respuesta de defensa: cuando se siente atrapado o amenazado, traga agua —o aire, si está fuera del agua— y su estómago se expande hasta multiplicar su tamaño. El objetivo es simple: parecer demasiado grande para que un depredador se lo trague.
Ese mecanismo tiene un coste. Hincharse repetidamente gasta energía y somete al animal a una tensión física considerable. Si el pez está fuera del agua y traga aire en lugar de agua, el proceso de deshinchado se complica y puede quedar flotando sin control.
La caricia no es un gesto neutro para el pez. Es un contacto que interpreta como amenaza. Por eso se infla: no está respondiendo a una muestra de afecto, sino activando su protocolo de supervivencia.
Hay un detalle que agrava la situación. Muchas especies de pez globo concentran tetrodotoxina, una neurotoxina potente, en la piel y los órganos internos. No es que vayan a inyectarla al rozarlas, pero manipularlas sin conocimiento entraña riesgo. La tetrodotoxina es la misma sustancia que hace del fugu un plato reguladísimo en Japón, donde solo cocineros con licencia pueden prepararlo.
El pez globo no es un animal doméstico ni un peluche. Es un ser vivo con un sistema de defensa que se activa con el contacto. Acariciarlo puede parecer inofensivo en un vídeo de quince segundos, pero para el pez es una situación de estrés que se repite cada vez que alguien quiere comprobar si se hincha.
Si te encuentras uno, lo mejor es no tocarlo. Ni acariciarlo, ni sacarlo del agua, ni provocar que se infle para grabarlo. La caricia se la puedes dar a otra cosa.
まぁ…うん そっちを撫でちゃうよね(マジで怒ってそうだけどw https://t.co/2roGv8hWMB
— かみぱっぱ Ver publicación en X
Este mensaje y otros no están disponibles para visitantes. Regístrate para leerlo.
Pues yo entré a ver una escena impactante y lo que me encuentro es una imagen que no me esperaba.Yo venía a ver un pez globo y me encuentro dos. Cosas de la biología.