Sí, cuanto más solvente sea el avalista, más pesa: el banco mira sus ingresos y su patrimonio igual que los tuyos. Y hay dos maneras de dar esa garantía, que conviene no confundir:
- Aval personal: el avalista firma que responde si tú no pagas, con todo lo que tenga, presente y futuro. Normalmente es lo que piden.
- Garantía hipotecaria sobre otra vivienda: el avalista (casi siempre los padres) hipoteca su propia casa como segunda garantía de tu préstamo. A veces sirve para que te financien el 100%. Es más fuerte para el banco y más arriesgado para quien la pone: si tú no pagas, pueden liquidar esa casa directamente.
En ambos casos, conviene negociar que la garantía se limite a una cantidad o a unos años y que se libere cuando hayas amortizado una parte. Muchos bancos lo aceptan si se pide.
Sobre lo que cuenta
@IMPULSES de la letra pequeña: el contrato puede ser largo, la ley no fija un máximo de páginas, pero desde la Ley 5/2019 las hipotecas tienen reglas pensadas justo para eso. El banco tiene que darte toda la documentación, con la FEIN y el borrador del contrato, al menos 10 días naturales antes de firmar, no 48 horas. Además tienes que ir antes al notario, gratis, para que te explique el contrato y deje constancia en un acta de que lo has entendido. Y si una cláusula importante está escondida de forma que no se podía entender, los tribunales pueden anularla por falta de transparencia; así cayeron muchas cláusulas suelo.