Efectivamente. Y de esos acérrimos, se ha distanciado de unos cuantos. Para empezar, en el acto del año pasado, sólo había 200 plazas y en directos le oí presumir de que se había distanciado de otros 200. O sea, 200 más que te quieren apoyar y a los que has ofendido despreciándolos, restándote apoyos. Y las "élites" que te han quedado no son tanto como tales, ya que los enfados que se pilla con muchos de ellos por no enterarse de cómo va lo de la academia y las suscripciones de los vídeos o que si sales sin camiseta en las conferencias, pues menudas élites.
El que es de verdad élite, a ese lo tienes que cuidar y no espantar. Si no, te quedas con los aduladores, con los que necesitan formar parte de algo y tener fe en alguien para darle sentido a sus vidas.
Lo de su legado, lo dudo mucho. En mi opinión, se quedará como se ha quedado el MCRC a la gloria de García-Trevijano: cuatro gatos peleados por su legado y en un rincón desconocido en la esfera intelectual y política. Y es que ni conocemos su cuerpo ideológico ni sus principios ni los valores que quiere para la sociedad ni su filosofía ni nada. No ha puesto nada por escrito al respecto.
Y los libros que está publicando son de otros. Y las ideas que quiere conciliar son de otros. De Spengler, Jockey y Rosenberg. No se le conoce un corpus filosófico e ideológico original y serio. Sencillamente, quiere casar las ideas de estos tres. Pero es que esto ya existía, no es necesario recurrir a su interpretación para llegar a las mismas conclusiones. Qué es lo que aporta él de novedoso, que no sea un refrito de estos.
No habrá legado, si va por ese camino. Ni darse a conocer al público general ni expresar su pensamiento político. Entonces, qué. Qué se va a conseguir. El tiempo apremia.