(mensaje citado en revisión)
El ego de las mujeres nace en su mas tierna juventud, en la adolescencia, cuando ven a todos los crios de su edad y varios años mas bebiendo los vientos por tocarles las tetitas. Ahi la mayoria (las mas obesas y/o cracovianas no tanto pero esas ahora "se hacen" mujerona en gran proporcion) aprenden que pueden tener toda una cohorte de astutos bailandoles el agua, que pueden darles largas, generar en ellos esperanzas futiles... tomarles el pelo y utilizarles, en definitiva, solo a cambio de una caidita de ojos, un atuse de pelo o un tonito concreto de voz por su parte.
Un precio bajisimo a cambio de sentirse la reina de su reino de protopagafantas.
Eso lo interiorizan, lo aprenden a dominar y muchas lo alargan mientras pueden.
Despues llega, claro, para el 95% de ellas el ocaso de su reinado cuando han estado medio viviendo y satisfaciendo muchos de sus caprichos a base de ojitos dulces, atuses de pelito, vocecitas finas y ven que ya no funciona con los que les gustan... que tienen que bajar (y mucho) el liston y entonces ya se dan cuenta de lo opresivo, hombrista y patriarcal que es todo. Entonces se percatan de todas las veces que han sido "abusadas" o "forzad" sin darse cuenta durante los anteriores 20 o 30 años y de que [...] la sociedad es muy materialista, que para todo hace falta dinero y toca sacrificar cosas chulisimas para conseguir ese dinero; y obviamente, como nunca usaron pantaletas, ahora las costuras les hacen llagas pero la culpa no es suya (no puede serlo... ellas son buenas), es de los hombres que si ahora las menosprecian o ignoran no porque el valor objetivo del que llevan decadas beneficiandose esta muy devaluado, es por el heteropatriarcado, la masculinidad debil, el edadismo y la discriminacion hombrista.
La postura que yo tome tras mis primeras y adolescentes experiencias dandome cuenta de lo "subiditas" y endiosadas que estaban las niñas fue entender que al final la persona mas importante para cada cual es uno mismo y que quien quisiera compartir su vida conmigo tendria que partir de la idea de que YO NO TENGO QUE GANARMELA.
Decidi que conmigo toda relacion ha de ser un pacto entre equivalentes, no iguales pero si equivalentes. Que tan premio para mi es ella como premio para ella soy yo, asi es que ni yo me la he de ganar a ella superando pruebas de devocion ni ella me ha de ganar a mi de igual forma; simplemente coincidimos en el mismo sitio en el mismo momento y si la vocacion espontanea es mutua ya empezamos a negociar el modelo y a ponerlo a prueba, pero sin examenes ni oposiciones ni cortejos ni conquistas ni [...]. Simplemente VOCACION E IDEAS CLARAS.