Si pierde ahora tiene opciones de conservar la iniciativa política (huelgas generales, escraches, violencia callejera) y el control de su partido.
Si pierde en verano posiblemente no.
Ese es el esquema del zote,en efecto.
Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: This feature may not be available in some browsers.
Si pierde ahora tiene opciones de conservar la iniciativa política (huelgas generales, escraches, violencia callejera) y el control de su partido.
Si pierde en verano posiblemente no.
Sí, un Gobierno en funciones en España puede aprobar Reales Decretos-leyes, pero únicamente en casos de urgencia imperiosa y extraordinaria necesidad. La legislación española no impone una prohibición absoluta sobre esta facultad, pero la jurisprudencia constitucional restringe drásticamente su uso a situaciones críticas que no puedan postergarse. [1]
No hay urgencia ni necesidad porque han tenido 8 años y no han hecho absolutamente nada.
El marco legal y sus restricciones
La Ley 50/1997 del Gobierno estipula en su artículo 21 que un Ejecutivo cesante debe limitar su actividad al "despacho ordinario de los asuntos públicos", absteniéndose de adoptar decisiones estratégicas o de marcado carácter político. [Tienes que estar registrado para ver este contenido, 2]
Por ello, la aprobación de un Decreto-ley por parte de un Gobierno en funciones se somete a criterios muy estrictos: [1]
- ❌ Prohibido por oportunidad política: No se pueden convalidar Decretos-leyes por razones de estrategia partidista, conveniencia ordinaria o para sortear la falta de mayorías parlamentarias en las Cortes. [1]
- ⚠️ Suspensión de delegaciones: Las delegaciones legislativas otorgadas previamente por las Cortes al Gobierno quedan suspendidas automáticamente durante el periodo de interinidad. [1, 2]
- ✅ Permitido ante emergencias: El Ejecutivo tiene la obligación constitucional de responder frente a catástrofes naturales, crisis sanitarias graves o alertas imprevistas de seguridad nacional recurriendo a la legislación de urgencia si la situación lo requiere. [1]
El papel del Parlamento
Cualquier norma provisional dictada bajo este formato —incluso durante la disolución de las Cortes por convocatoria de elecciones— debe someterse obligatoriamente al control parlamentario. [Tienes que estar registrado para ver este contenido]
Al estar el Congreso disuelto o en transición, el texto no se debate en el Pleno ordinario, sino que se remite a la Fruta Permanente, el órgano que vela por los poderes de la Cámara en periodos interelectorales. Dicho órgano dispone de un plazo máximo de 30 días para convalidar o derogar la medida de urgencia dictada por el Gabinete en funciones. [Tienes que estar registrado para ver este contenido, 2,Tienes que estar registrado para ver este contenido,Tienes que estar registrado para ver este contenido]
A mi modo de ver la aprobacion de un decreto rechazado hace tres dias por el parlamento Soberano de la Nacion seria un embeleco de ley
Este mensaje y otros no están disponibles para visitantes. Regístrate para leerlo.
En mi pueblu en La Sagra había un cura que hacía una manola a los galgos. Era ya anciano, de joven había tenido líos a montones en el pueblu tanto como con hombres como con mujeres. Dejó unos cuantos descendientes adulterinos, de una forma muy evidente además. Se ve que de viejo ya no se le enderezaba y ya sólo disfrutaba haciendo fresceridas a los animalicos. En una ocasión un vecino del pueblo le pilló con su mujer en la cama. El tío tuvo la ocurrencia de denunciar al cura y acabo condenado por un juez por difamar al sacerdote. Este señor ya de viejo nos daba cincuenta pesetas a un primo mío y a mí para que subiéramos por los tejados y tiráramos tomates podridos al cura mientras estaba en el corral toca a los perros. Imaginaos unos zagales de ocho años contemplando la escena, nos esperábamos a que el cura tuviera la mayor cara de emoción posible y entonces le emprendíamos a tomatazos y nos íbamos corriendo antes de que se diera cuenta de quien le lanzaba la hortaliza. Teníais que haber oído las blasfemias y juramentos del mosen, era algo espectacular. Y más lo fue en una procesión de semana santa.. yo tierno monaguillo que iba con la cruz y de repente un galgo se arroja con el peine enhiesto sobre el sacerdote. Todos del pueblo sabían lo que pasaba. Creo que las risas todavía están subiendo al cielo.No vayáis a la Sagra descendientes míos
Si tenéis la mala suerte de ir por la A-42 desde Madrid con dirección a Toledo es muy posible que no tengáis más remedio que hacer una parada en la comarca de La Sagra. Adentrarse en La Sagra es una experiencia desoladora, cuasi mística, sólo comparable a la bajada de Orfeo a los infiernos. No verás nada más que kilómetros y kilómetros de campos de cultivos, porque sí, están cultivados, aunque parecen más los terrenos del mismísimo Belcebú en su retiro eterno.
Estoy harto de decir que la zona norte de Toledo y Parla y sus alrededores son una zona extraña. Es un lugar raro que trasmite sensaciones raras. Pueblos llenos de urbanizaciones en medio de la nada, medio vacías, aceras sin árboles, chalets abandonados o con puertas y ventanas tapiadas junto a otros bien cuidados. Gente extraña, personas deambulando sin oficio ni beneficio, paisanos con sus Ebros sin capota y la cuba de sulfatar las viñas, […] . Páramos infinitos, cielos inmensos que te aplastan y te recuerdan que solo eres un simple mortal.
Hay algo en esa tierra que perturba el alma, los que hemos estado allí lo sabemos, aunque no sepamos qué es ya que el ambiente destruye el espíritu y la tierra se alimenta de sus cuerpos. Está maldita…
En La Sagra la tierra escupe a sus perecid, y los vivos parecen perecid en esas pedanías alejadas de la mano de Dios. Cobeja, Lominchar o Recas están plagados de esos aromas fatuos que vaticinan algún crimen. Por contra, Yuncos, Yunclillos, o Yuncler reflejan la endogamia local, cuyos nombres son tan parecidos, como los genes mezclados de sus habitantes.
Si consigues llegar, en Esquivias solo verás casas con sucios garajes enjalbegados de gris, que antaño daban paso a los caballos y hoy en día cobijan destartalados Citroen C15 con tantos kilómetros como millas de angustia genera la Sagra.
Llegado el momento de buscar algo de comer, te encontrarás con locales con muchísimos lugareños derrotados por la vida, con gorras de Caja Rural cuyo verde corporativo ha sido derroido por el tiempo. Y si aún así sigues con ganas de comer algo, el cocido de La Sagra y su pringá puede revitarlarte tras un angosto y tortuoso camino sin fin en busca de la salida de la región.
Los límites geográficos de La Sagra son tan difusos como sus propios orígenes. No me atrevería a afirmar que esos pueblos fueran de La Sagra o, en menor media, que compartan rasgos definitorios de la región. ¿Qué es ser de «La Sagra» se pregunta el cansado caminante que tiene la desgracia de caer allí? ¿Dónde acaban sus límites? No hay una respuesta segura a tales preguntas pues caer en La Sagra es como entrar en el limbo cósmico del desconsuelo. Una vez que entras, sabes que estás ahí pero no sabes dónde empieza ni dónde acaba.
No verás, incauto viajero de aquellas agrestes tierras, ni una sonrisa en la cara de sus habitantes, ni un niño feliz ni un anciano afable. Lo único que verás será el rostro marchito y caduco del dolor más sofocante de los que por desgracia tienen que vivir allí. No cometas el error de permanecer mucho tiempo en La Sagra, pues tu alma quizás no pueda escapar y si así lo hiciera, ya no volverías a ser el mismo.
Recuerdo que durante todo un día de otoño triste, oscuro, silencioso, cuando las nubes se cernían bajas y pesadas en el cielo, crucé yo solo esa región singularmente lúgubre del país. Y al fin, al acercarse las sombras de la noche, vi la comarca de La Sagra en la oscuridad. No sé cómo fue pero a la primera mirada que eché invadió mi espíritu un sentimiento de insoportable tristeza. Digo insoportable porque no lo atemperaba ninguno de esos sentimientos semi-agradables por ser poéticos, con los cuales recibe el espíritu aun las más austeras imágenes naturales de lo desolado o lo terrible. Miré el escenario que tenía delante —la casa y el sencillo paisaje del dominio, las paredes desabrigadas, las ventanas como ojos vacíos, los ralos y siniestros juncos y los escasos troncos de árboles agostados— con una fuerte depresión de ánimo únicamente comparable, como sensación terrena, al despertar del fumador de opio, la amarga caída en la existencia cotidiana, el horrible descorrerse del velo. Era una frialdad, un abatimiento, un malestar del corazón, una irremediable tristeza mental que ningún acicate de la imaginación podía desviar hacia forma alguna de lo sublime. ¿Qué era —me detuve a pensar— lo que así me desalentaba en la contemplación de La Sagra? Misterio insoluble; y yo no podía luchar con los sombríos pensamientos que se congregaban a mi alrededor mientras reflexionaba.
Es mirar la zona en un mapa y ya te trepan todos los males, como raíces zain, cartografía maldita, como si de una impúdica auscultación de aullidos de galgos nocturnos en su última penuria se tratara… el mapa late envilecido.
Decía José Antonio Primo de Rivera que los castellanos conquistaron el mundo porque no tenían otra opción, quien haya vivido en Toledo Norte sabe que esto es un dogma de fe.
Es una tierra de desdicha. Desdicha mala…
Siempre que hay un secuestro en Madrid, no sé el porqué pero si la cosa sale mal, el cadáver lo encuentra semienterrado en La Sagra, escarbado por unos perros de caza o en alguna antigua fábrica de ladrillos de esa maldita zona.
Esa zona esta maldita. Los perros huyen espantados por el hedor a gloria y sin embargo la tierra engulle desdicha. Pide desdicha.
Conejos con mixomatosis, perdices de granjas que sueltan para que escapen y en su huida mueran. Galgos famélicos, tiñosos, perecid de frío o de miedo que no paran de temblar. Estos son los tres animales que habitan esa tierra, una tierra seca que niega el agua. La antesala al infierno de Dante.
Y cuando sopla el aire, el solano, que es el único aire que allí recorre los llanos, se pueden oír los lamentos de la almas de los oriundos que calladamente agonizan e impregnan el ambiente de dolor y fatigas. En verano el calor te achicharra como si del mismo infierno se tratase y en invierno castañean los dientes y el moquillo cae de la nariz. No hay mujeres guapas, solo viejas y extranjeras medio locas. No cantan los pájaros, no hay sombras de árboles porque no hay árboles, ni pájaros que se posen. Todo es desasosiego y una extraña sensación de angustia.
Por la noche en verano no refresca jamas y oyes a las chicharras cantar con su monótono canto hasta volverte orate.
Y los contenedores de la Maersk reciclados para vivienda con un tinajón enorme de cemento al lado para tener agua son todo un clásico.
Siempre creí que yo era uno, indivisible. Pero la Sagra me desdobló, fue allí donde pude comprobar que no era uno, sino dos. Un cuerpo y un alma que formaban un conjunto. Recuerdo cómo al pisar esa maldita tierra quiso arrebatarme mi alma. Y juro por Dios que noté como se me escapaba del cuerpo y era engullida por aquel lugar. Pero la atrapé y pude mantenerla unida a mi cuerpo, no me extraña que la gente del lugar hayan perdido todos la cabeza. Esa tierra te vacía que roba el ser espiritual y mantiene el cuerpo orgánico, que deambulan por las urbanizaciones sin brillo en las miradas.
Levantas el lomo, el azadón al lado y respiras y el aire te quema las entrañas de miseria y el hedor es más profundo que la mismísima náusea.
Por eso su vino es tan fuerte, porque se hace con el sufrimiento de los que trabajan la tierra. Un vino con regusto a pole, amargo, áspero al paladar, que emborracha y hace mal vino en los que lo beben. Sacando lo peor de cada uno. Es la sangre maldita del lugar, beber ese brebaje es como probar la sangre de un vampiro. Denominación de origen Méntrida. Si lo veis por ahí no lo probéis. Bueno, haced lo que queráis pero que sepáis que son las lágrimas de esa gente que vive atrapada en un universo paralelo.
Una tierra yerma, estéril que aúlla de dolor, la sangre derramándose en la leche. No lloverá en meses. Oscurece y el paisano camina entre los cipreses… ¿Quedará algún mendrugo de pan de ayer? La noche abrasa, el regreso duele.
¿Y los olivos? Siempre enfermos, siempre afectados. Solía preguntar por cortesía a los lugareños que qué tal hogaño la cosecha. Y siempre, siempre, pasaba algo al olivo. Cuando no les pica la mosca, no llueve; cuando llueve, les entra repilo; o las heladas tiran el fruto o la sequía no da rendimiento de aceite. Siempre están enfermos o afectados, son como un reflejo de sus dueños. Cuando hay mucha producción, baja el precio. Si no dan nada, sube el precio del aceite. Cuando no es granizo, es la tuberculosis del olivo. Si un año les pagan pronto la subvención, ese año los rumanos y etnianos arrasan los olivares. Siempre, siempre tiene algo malo. No he visto árbol más sufrido que los olivos de esa zona. Y con qué orgullo te cuentan sus enfermedades los agricultores, parece que están deseando que les preguntes para empezar a quejarse amargamente de su existencia.
Los oriundos de La Sagra jamás te dirán lo que piensan. Para ellas decir lo que piensan es el mayor pecado que existe. Mayor que el incesto o el asesinato. Si agarras a un sagreño, lo atas a un sillón, le arrancas una muela con unas tenazas oxidadas a lo vivo y el preguntas si le duele… pues te dirá que no.
El sagreño es celoso de sus pensamientos. Sin embargo si ves a dos sagreños juntándose al azar por la calle es fácil adivinar lo que se dicen el uno al otro: se mienten.
Porque mentir es su deporte comarcal. No hacen sino manipular a los otros mintiéndoles para sonsacarles. «Sacar mentira por verdad» como dicen ellos. Se creen muy astutos con el forastero y no se dan cuenta de que en realidad quedan como unos […].
Sus relaciones humanas son antinaturales, artificiales, extrañísimas. No saben lo que es la espontaneidad, la sinceridad, el trato abierto, cercano, cálido y franco. Y ni lo quieren saber.
Gente que por las tardes apuran los vinos antes de ir al club del amor de Valmojado o al del Lucio en Maqueda.
Ancianos de pinta siniestra que van a misa todos los domingos. Vestidos de […] y con rostro lleno de amargura, soberbia y desesperación. Agarran los rosarios fuertemente en sus temblorosos dedos.
Un consejo añadido os doy, para que veais que soy buena persona y que os aprecio. No vayáis nunca a La Sagra y si vais no paréis, y si tenéis que parar por necesidad o emergencia procurad estar lo menos posible y evitar tocar nada o relacionaros con nadie, no intentéis comprender la idiosincrasia de la gente y los motivos o razones que allí pudieran existir.
Eso es lo que les gustaría pero ya te digo yo que no...Muchos aún no se han dado cuenta que el epicentro de la política española está a día de hoy en Ripoll. Si Junts ha forzado a Sánchez a convocar elecciones es porque en cada encuesta que sale la Orriols les quita más y más votantes, por eso a Junts le interesa unas elecciones generales en España que se celebren más pronto que las municipales de mayo en Cataluña, donde el descalabro de Junts podría afectarles en unas posteriores elecciones generales. Ahora al haber perpetrado el paripé de romper con el PSOE aún podran tener buenos resultados en estas generales de noviembre, y más teniendo en cuenta que AC no se presenta a las generales.
En las generales Junts aún aguantará, porque no todos los votantes de AC se abstendrán en las generales y muchos irán a votar a Junts, al PP o a Vox. Donde se pegará la gran derrota Junts será primero en las municipales de mayo'27 y luego en las autonómicas cuando se celebren, que pienso que también se avanzarán porque si cae Sánchez no creo que Illa acabe legislatura.Eso es lo que les gustaría pero ya te digo yo que no...
Mira que conozco a gente de Junts que están muy hartos... si no muchisimo más lejos
Va a desaparecer sí o sí, y yo que soy abstencionista solo por fastidiar voy a votar a la Orriols en Mayo, con eso te digo toooooo...
El Puchi ha quemado a su electorado, es como lo que hizo el Rivera aquí ganar y salir corriendo a Madrid, en fin...
S2