Algún empleo se necesitará en la fábrica que sepa algo de alto valor añadido, y esos immigrantes consumirán en España, el producto paga IVA en España, la electricidad impuestos en España, etc. etc.
Lo que le quiero decir con todas mis respuestas es que para poder competir hay que tener alguna ventaja competitiva.
En la UE no hay prácticamente ninguna: elevados salarios con productividad declinante por los altos costes tanto sociales como los derivados del coste de la vida (es decir, los salarios no son elevados realmente, es que el coste de la vida es prohibitivo). Además la UE tiene cada vez peores profesionales. Los que pueden se van por los elevados impuestos y elevado coste de la vida. Las universidades chinas y americanas están, en general varios puntos por encima.
La energía es carísima desde que estalló la guerra de Ucrania, lo cual lastra toda la cadena de producción así como de transporte.
Las regulaciones medioambientales hacen carísimo en tiempo y dinero establecer nuevas industrias y la burocracia ralentiza todas las iniciativas.
Además, y en parte debido a todo lo anterior, hay un riesgo de inestabilidad sistémica que no hay en China o en otras partes del mundo.
Los costes de las guerras imperiales de Estados Unidos y Rusia impactan directamente en los costes sociales (enormes partidas de recursos quemadas en Ucrania y políticas improductivas de rearme). El rearme es además poco útil porque es meramente defensivo e impide que la UE o sus miembros puedan imponer condición alguna en ninguna parte. La UE no tiene apenas capacidad para influir en las Guerras imperiales, y la poca que tiene es usada para prolongarlas en conflictos que dañan la economía del conjunto.
Y lo pinto de forma pesimista porque la situación es muy complicada.
Esa tasa, lejos de resolver nada o atraer inversión, sólo harán nuestra vida más cara y que algún importador nacional o chino se forre cobrándose su margen.