Renta vitalicia al 3%: 33 años para recuperar 40.000 euros
Cuarenta mil euros rindiendo al 3% anual tardan 33 años y cuatro meses en devolver el capital inicial. Esa es la aritmética elemental que se esconde detrás de la renta asegurada vitalicia que las entidades están colocando a clientes con carteras de acciones heredadas o acumuladas a lo largo de años: se traspasa el importe, el banco paga un cupón anual y, al fallecer el titular, el nominal —o lo que quede de él— pasa a los herederos. La promesa suena a chollo fiscal. El problema es que nadie regala el 3%.
Qué es la renta asegurada vitalicia y por qué el 3% engaña
El gancho real del producto no es el tipo de interés, sino el tratamiento fiscal. Quien tiene acciones con plusvalías latentes y las vende paga IRPF por la ganancia. Traspasarlas a una renta vitalicia asegurada permite, según la oferta, esquivar ese golpe y que los herederos reciban el capital con carga fiscal mínima. Es la parte que el propio titular acaba confirmando: las plusvalías no tributan y los hijos apenas pagarían al repartirse los 40.000 euros.
Ahí se termina lo bueno. El tipo anunciado es bruto y, con comisiones y retención del cupón mediante, se queda en un 2% neto en el mejor de los escenarios. Y ese 2% tampoco es gratis: el dinero deja de ser líquido. Tocarlo antes de tiempo tiene coste.
Las preguntas que el comercial no pone por escrito
Un 2% tiene que competir con lo que hay fuera, y la comparación no le favorece. Las Letras del Tesoro a plazos cortos pagan más. Los fondos monetarios de bonos ultra corto plazo, también. Y una simple cuenta remunerada roza ese rendimiento sin ataduras, con libertad total para retirar el dinero cualquier día.
El detalle que se suele omitir es incómodo: si el titular fallece al día siguiente de firmar, ¿pasan los 40.000 íntegros a los herederos? ¿Y si muere cuando la suma de cupones ya supera el nominal aportado? Ese escenario deja a los beneficiarios cobrando menos de lo que se entregó. El desglose minucioso de esas tres preguntas —capital asegurado, rentas acumuladas y remanente— es justo el que ningún comercial detalla con entusiasmo.
Alternativas sobre la mesa: del 4,2% alemán al bono ligado a bolsa
Fuera del banco, la oferta competitiva existe. Plataformas con cuentas remuneradas en Alemania anuncian un 4,2% anual durante los primeros meses, con liquidación mensual y disponibilidad inmediata, antes de caer a un 2,8%. Hay productos ligados a renta variable con rendimientos que superan el 10%, aunque con la bolsa en caídas del 40% ese rendimiento se reduce a la mitad. Y el bono soberano puro sigue siendo la vara de medir.
La regla que se repite tiene su lógica: si la entidad ofrece A, conviene mirar B. Los intereses del banco y los del cliente son opuestos, y quien vende el producto cobra de ese mismo producto.
¿Merece la pena inmovilizar 40.000 euros durante tres décadas para ahorrarse una factura fiscal hoy, o el coste de oportunidad se come el ahorro antes de la jubilación?