Algunos habrán oído hablar de la urbanización de lujo "La Finca", situada en Pozuelo de Alarcón. Considerada la más segura de Europa... y la más cara... y la mejor. Quizás en algún momento lo fue, al menos entre las urbanizaciones que se dan a conocer al público (no hablo de las que nadie ha oído hablar). Pues ese paraíso ha caído. Oleadas de robos, vecinos cada vez más "raros", deterioro de los servicios de administración, mantenimiento y seguridad, hacen que muchos antiguos propietarios, gente con dinero y todavía algo de sentido de clase, se planteen dejarlo. Si bien antes sus casas estaban pobladas por grandes empresarios, deportistas, artistas... hoy en día te encuentras cada vez más venezolanos y, sobre todo, cada vez más mejicanos. No, no es una cuestión de razas. Es una cuestión de clase. Gente vestida del Carrefour, en chanclas, con las uñas de los pies que no han visto un salón de pedicura en su vida, talones que solo la tierra ha frotado, enemigos de la ducha o la depilación de las axilas, andando en Aston Martin, comiendo en el Mena, en el super centro comercial Gran Café de la urbanización, viviendo 4 familias en una mansión que era para una familia y 3 matrimonios del servicio... pululan las calles de la urbanización y alrededores, pagando todo en billetes. No existe otro sitio en el mundo que reúna en un solo sitio más capos del narcotráfico que La Finca. Asesinatos en plena calle, delante de colegios, en restaurantes o en sus propias casas, La Finca se ha convertido en un Bronx de pijos. Al menos ya no se llama el Carabanchel de los Ricos... güey. Que algo han ganado.