Sentimientos encontrados.
Por una parte los agentes actúan con dureza contra cualquier ciudadano español, mientras que con otros colectivos parecen tener un criterio distinto. Mi simpatía es inversamente proporcional al trabajo que hacen para con los españoles.
Luego está el independentista, que por el mero hecho de serlo mantiene una postura que no comparto. Se pensaba que estaba en Barcelona donde puede llevar banderas sin problema, y no fue así. Tampoco me produce simpatía.
Pero se resiste e intenta hacer algo en vez de aceptar su destino, que era ser retenido como mínimo. Aunque sea independentista, también es español aunque no lo acepte, y ha ofrecido un acto […] pero valeroso de resistencia, y eso tengo que respetarlo.
Ni bien ni mal. Hoy le ha tocado a él por la bandera, mañana podemos ser cualquiera de nosotros por cualquier tontería. Así que pese a ser independentista no se celebra.