Pues mire, Indra, en Madrid me parece caro y esos precios que me dice usted en Asturias me parecen un abuso. Será que la Mahou hay que llevarla hasta allá y que hay menos competencia que aquí y aprovechan para poner los precios que les da la gana.
Claro, que al asturiano medio le gusta mucho el chigre y dejarse unas cuantas cortesana ahí, sin mirar, igual eso influye.
Yo es que calzo 49 castañas y conocí la época buena de los bares y los chigres, el bueno, bonito y barato, que te ponías hasta arriba con cuatro duros y te tirabas el día entero. El tercio de Mahou a 100 pelas cuando yo estudiaba, y te ponían una tapa excelente. Ahora, ese mismo tercio cuesta 2'30, 382'69 pelas, una subida del 283% desde 1.996. Ahora dígame lo que han subido los salarios desde ese año. En términos nominales ya le digo yo que no pasa del 50%. A todas luces, lo que han subido los bares es mucho más de lo que te han subido a ti el sueldo.
Que yo tengo ahora pasta para tirarme el día entero en el bar. Pero no me apetece pagar esos precios. No es una cuestión de poder o no poder, es una cuestión de principios. Sí, me parecen caros para lo que dan. Especialmente cuando he visto que con las subidas de precios han reducido la ración de tapas o han cambiado la de calidad por la tacaño o la han retirado, directamente.
Es por ello que la cerveza me la compro yo en el supermercado y me la llevo a casa o a la nevera del curro. Porque no me da la gana de regalar el dinero. Y el bar ahora sólo lo piso de cuando en cuando, para alternar o para alguna celebración familiar.
Es que me fastidia. Yo tengo amigos asturianos que les da igual ocho que ochenta, que van al chigre y tiran la cartera, cueste lo que cueste. Es otra mentalidad, por eso a usted no le parecen caros los 2'60 del tercio. Está acostumbrado a ello porque allí todavía hay mucha cultura de cuadrilla y alterne por los chigres. A mí me parece una burrada, casi 500 pelas por una lager de batalla que hay que tomar muy fría. Por qué, porque he visto la evolución durante más de 30 años. Y mi opinión es que los bares se subieron a la parra, especialmente tras la subida del euro.
Me acuerdo perfectamente, fue de un día para otro. El café te costaba 90-100 pesetas, pues pasó a costar 1 euro. Es decir, una subida entre un 66% y un 85%. En todos los bares. En TODOS. Cuando todos los politicastros nos aseguraron y prometieron que nada iba a subir, pero nosotros ya nos olíamos la tostada.
Se supone que con la conversión el café debería haber costado 60 céntimos de euro. Pues no, todos los espabilaos de los bares, a un pavo. Con la cerveza pasó lo mismo, redondeo para arriba. En euros. Y esa espina la llevo clavada desde entonces y no se la perdono a los bares.
Especialmente desde que empezaron a deshacerse del servicio de siempre y empezaron a contratar a gente de fuera. En Asturias también, que he visto a personas de fuera escanciando sidras, lo cual me parece una aberración.
¿Entiende usted la tirria que les tengo a los bares y restaurantes? No es por no poder. Es porque no me apetece. Y, como yo, tantos y tantos. Les pudo la codicia.