El accidente del vuelo 011 de Avianca, ocurrido el 27 de noviembre de 1983 en Mejorada del Campo (Madrid), se cobró la vida de 181 de sus 192 ocupantes. La causa oficial dictaminada por la comisión de investigación fue un vuelo controlado contra el terreno (CFIT, por sus siglas en inglés) debido a una desorientación espacial y una cadena de errores humanos de la tripulación y de la gestión del tráfico aéreo.
¿A qué se debió el accidente?
* Giro prematuro sin posición confirmada: Al aproximarse al aeropuerto de Madrid-Barajas, la tripulación inició el viraje para interceptar el sistema de aterrizaje por instrumentos (ILS) unos 9 kilómetros antes de alcanzar el punto oficial de referencia (el VOR de Madrid). Hicieron este giro «a ciegas» respecto a su ubicación exacta.
* Descenso por debajo de la altitud mínima: Al girar antes de tiempo, el avión abandonó la ruta segura de aproximación y descendió por debajo de la altitud mínima del sector mientras sobrevolaba colinas y zonas elevadas.
* Mala coordinación en cabina (CRM): Hubo fallos severos de comunicación entre el comandante y el copiloto. Las comprobaciones de posición no se realizaron correctamente y no se contrastaron las lecturas del sistema de navegación inercial (INS).
* Información imprecisa del control aéreo: El controlador de aproximación proporcionó información de posición algo imprecisa a la aeronave y no informó formalmente a la tripulación cuando finalizó el seguimiento por radar.
¿Qué dijeron los pilotos? (Transcripción de la CVR)
Los audios de la caja zaina (Cockpit Voice Recorder) mostraron que la cabina estuvo libre de pánico en los minutos previos, pero evidenciaron una pérdida total de conciencia situacional.
* Dudas con el sistema de navegación: Minutos antes del impacto, los pilotos intentaban introducir las coordenadas en el sistema inercial y dudaban de las indicaciones del localizador ILS. En un momento de la grabación se escucha a uno de ellos comentar:
> «El localizador parece que, si está, está mal. Espero...»
>
* Reacción a la alarma de proximidad al suelo (GPWS):
Aproximadamente 15 segundos antes del primer choque contra una colina, el sistema automático GPWS comenzó a emitir alertas sonoras en inglés: «WHOOP, WHOOP! PULL UP! PULL UP!» («¡Eleve el avión!»).
En lugar de iniciar inmediatamente un ascenso de emergencia como dictaba el manual de procedimiento, el capitán respondió de forma apática:
> GPWS: «PULL UP! PULL UP!»
> Comandante: «Bueno, bueno...»
> GPWS: «PULL UP! PULL UP!»
> Comandante: «Bueno...»
>
(Durante años circuló el mito urbano de que el capitán respondió «Shut up, gringo», pero la investigación oficial y las transcripciones de la caja zaina confirmaron que eso nunca existió.)
* Últimos segundos:
Instantes después, el copiloto advirtió la cercanía del terreno e instó al capitán a ascender. El tren de aterrizaje y el motor derecho impactaron contra una primera colina a 142 nudos. Tres segundos después rebotaron contra una segunda elevación y perdieron el ala derecha antes de volcar e impactar definitivamente en el terreno.