Los que éramos niños con Franco, incluso adolescentes (no es mi caso), no podemos tener mal recuerdo de aquella sociedad en la que había muchos niños, muchas familias extensas y a nivel calle todo el mundo se relacionaba, te conocía y te cuidaba.
Recuerdo llegar del cole, ver la media hora de programación infantil y luego a la calle a jugar hasta el anochecer, y siempre jugando antes de entrar al cole y al salir a mediodía y antes de entrar por la tarde.
Por algún motivo quieren que nos sintamos culpables y hacer creer que los niños deberíamos haber tenido un "rojo interior", pero la realidad es que nosotros estábamos a los juegos, el estudio (la inmensa mayoría adorábamos ir a la escuela), la programación infantil, los balones, las bicicletas, las pandillas, las celebraciones familiares, las fiestas del pueblo o barrio, las vacaciones, nadar en el río, vaguear por parques y huertas, los tebeos, las chuches, etc...