La cuenta ya no te sale ni en pesetas.
Primero, para hacer 1.572.000 riales con 1€ necesitas un cambio que no te dan ni en el mercado zain de Teherán. Hoy el dólar libre ronda los 650-700k riales, así que 1€ son unos 700k riales tirando por lo alto. Ya has perdido la mitad del margen antes de empezar.
Segundo, el peso. Las monedas iraníes de 10.000 riales pesan unos 4,6 g y son de cuproníquel. Con 1.572.000 riales son unas 157 monedas → unos 720 g en total, no los 2.800 kg que dices. Si usas las viejas de 2.000 riales (5 g), son 786 monedas → 3,9 kg. Para llegar a 2.800 kg necesitas del orden de 600.000 monedas, o sea, 600 millones de riales. Eso son unos 800€ al cambio real, no 1€.
Tercero, el precio. Un chatarrero de polígono no te paga 5€/kg por cuproníquel. Eso lo paga una fundición especializada, con contrato y volumen, y aun así te descuenta la aleación. El chatarrero típico te da 1,5-2€/kg si te lo coge, que no te lo coge. Y cuando vea 2.800 kg de moneda extranjera, el que llama a la Guardia Civil es él.
Cuarto, lo legal. Exportar riales de Irán, aunque sea a peso, es delito. El Banco Central iraní persigue la fuga de moneda metálica porque ya saben que el valor intrínseco supera al facial; de hecho tienen un problema serio con la fundición ilegal de monedas dentro del propio país. Aquí, importar 2.800 kg de curso legal iraní te obliga a justificar el origen, pasar aduanas con operador económico autorizado y, en el mejor de los casos, pasar una inspección que te retiene la partida un par de trimestres.
Y el flete de Bandar Abbas a Algeciras no te baja de 2.500-3.500€ con contenedor, manipulación y transporte. Suponiendo que te paguen el cuproníquel a 3€/kg, tu carga vale 8.400€. Ya has fundido el margen en logística antes de vender un solo kilo.
O sea: la idea no es de listo, es de listillo. Si esto funcionara, los langostos ya tendrían los contenedores atracados en Chipre y a ti no te da tiempo ni de abrir el hilo.