Hay un mito burbujero según el cual el gobierno de Israel quiere o va a hundir a Sánchez, cuando realmente
Israel lo mantiene a flote, puesto que lleva años obstruyendo la labor de la justicia española "incumpliendo los convenios, protocolos y acuerdos vigentes en materia de asistencia penal":
"En pleno choque diplomático -uno más- entre los gobiernos de España e Israel por los refugiados gazatíes, el juez de la Audiencia Nacional
José Luis Calama ha cursado
una nueva comisión rogatoria a las autoridades judiciales israelíes para averiguar quién espió el móvil de
Pedro Sánchez.
En su escrito,
Calama insiste en que necesita la información que lleva desde mayo de 2022 solicitando a la
empresa israelí propietaria del programa espía Pegasus, NSO Group. Y también que declare como testigo en la causa por un delito de descubrimiento y revelación de secretos el director ejecutivo de la compañía,
Shalev Hulio. El instructor recuerda a Israel que
está incumpliendo los convenios, protocolos y acuerdos vigentes en materia de asistencia penal.
El Gobierno de
Benjamin Netanyahu es el único que siempre ha tenido en su mano resolver un enigma que puso en jaque la propia seguridad del Estado, puesto que del teléfono del presidente fueron robados más de 2,57 GB de información, no se sabe cuál. También fueron asaltados los terminales de los ministros
Margarita Robles,
Fernando Grade-Marlaska y
Luis Planas.
Sin embargo,
la colaboración de Israel con la Justicia española ha sido nula. Antes de que España reconociera el Estado de Palestina, en mayo de 2024, y más aún tras ello".
El 31 de julio del año pasado, el juez Calama decidió prorrogar por 6 meses las pesquisas a la espera de la colaboración de Israel y de
Francia (que también hace caso omiso de las comisiones rogatorias cursadas por el juez a este país).
Israel y la UE están encantados con Sánchez, quien a su vez está encantado de ser el pretexto para cualquier ataque contra España. En lo fundamental, en su misión interna -porque en el exterior no pinta nada-, como es la inmi gración, el calentamiento global, el feminismo, etc., es muy obediente.