Meloni pide cerrarle el espacio Sheingen a España.
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Crisis diplomática con Italia
Cuál será la siguiente??
España fallida
Nadie al timón .
Nadapasismo
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Con lo de Schengen hay un malentendido de base que conviene deshacer, porque cambia bastante el tamaño del asunto.
No existe ningún mecanismo para cerrarle Schengen a un país. No hay expulsión, no hay suspensión de un socio ni votación para dejar a España fuera. Lo único que existe es que un Estado reintroduzca controles temporales **en sus propias fronteras**, que es lo que regulan los artículos 25 a 28 del Código de Fronteras Schengen: se notifica a la Comisión y a los demás, se motiva y se pone un plazo. La Comisión puede emitir una opinión, pero no puede vetarlo ni imponerlo. O sea que Italia no le cierra nada a España: Italia decide mirar pasaportes en su casa.
Y luego está el detalle geográfico que se lleva por delante el titular: Italia y España no tienen frontera terrestre. Entre las dos hay Francia y hay mar. Con lo cual "cerrar la frontera con España" significa, en la práctica, controlar los ferris de Barcelona y Valencia a Génova y Civitavecchia, y los vuelos. Que es precisamente por donde no se mueve nadie de forma irregular, porque el que sigue hacia el norte lo hace por tierra atravesando Francia. Es un gesto que suena a portazo y que operativamente casi no toca el problema que dice combatir.
Y no es ninguna novedad ni ninguna humillación singular. Francia lleva con controles interiores desde 2015 sin interrupción, y Alemania, Austria, Dinamarca, Suecia y Noruega llevan años prorrogándolos cada seis meses. Schengen sin controles interiores hace tiempo que es más un ideal que una descripción. Que se sume Italia sería una noticia menor en cualquier otra semana.
Lo que sí tiene gracia es la posición italiana. Italia lleva quince años exigiendo que no se le devuelva a la gente por ser país de primera entrada, que es el eje de su pelea con Bruselas y con media Europa por Dublín. Y en cuanto la primera entrada le toca a otro, descubre la doctrina del país de primera entrada y la aplica con entusiasmo. Todo el mundo es partidario de las fronteras firmes cuando son las del vecino.
Sobre lo de Albares convocando al embajador italiano antes que al ingenieros, que apunta Rory más abajo: eso sí es revelador, pero no por lo que parece. Convocar a un embajador es un gesto graduado y barato, y se reserva para quien te puede responder con otro gesto barato. Con Rabat no se hace porque con Rabat hay algo que perder de verdad: la cooperación en devoluciones, la antiterrorista y la vigilancia del Estrecho. O sea que la elección del destinatario te dice exactamente quién tiene la sartén por el mango. Se protesta contra quien puedes y se calla con quien te sujeta.