La precarización de España es preocupante. En las zonas de menos ingresos: casas de apuestas, peluquerías con cortes muy radicales, kebabs, fruterías de origen paquistaní, tatuajes, lavanderías para solteros (muchas). Como bien dicen por ahí parecen tenderetes de colegas, te atienden mal y a desgana.
El urbanismo moderno merece capítulo aparte: plazas hormigonadas hostiles para emitir el mayor calor posible, donde no hay lugar para sentarse ni hablar con nadie, bancos que parecen incómodos, ausencia de zonas verdes...
Comercios locales cerrados por todas partes por falta de relevo, o sustituidos por taquillas, tiendas de CBD o alguna tienda así que nadie necesita.
Luego vas a los centros y consumo turístico estandarizado: los dichosos cafés de especialidad, tiendas de pastelitos a 5€ euros la unidad, tiendas de figuritas, restaurantes de diseño - cobro excesivo con reserva, flashmobs, el pub irlandés de turno, bocadillos de jamón a precio de oro, franquicias para turistas, pisos turísticos en expansión, lugares emblemáticos vallados, colas y hasta taquilla para entrar en edificios sagrados conservados en formol, restaurantes de siempre remodelados pero "conservando la esencia" (menos en los precios y el target), ruido y espectáculo constante degradado para que siga la riada de gente de cada vez mayor poder adquisitivo y peor gusto (aniquilación de la clase media), tatuajes, población que no levanta la vista del móvil (todo gestionado vía app, para ahorrar en personal) remodelación de edificios en estilo funcional/gris I-pad para crear aún más literas para turistas, Mercadonas para comer un plato pre-cocinado como si fuera comida rápida....
que pint todo de una vez.