En ese caso era muy difícil alertar con tiempo, y aun así lo hicieron, por más que se haya repetido hasta la saciedad lo contrario.
El Magro llevaba gran caudal porque le llegó desde los barrancos de Yátova y Buñol, que caen justo después de la presa de Forata. Al mismo tiempo la presa se llenó en apenas 2 horas por el diluvio de Utiel, porque además el aliviadero de fondo está taponado y eso contribuyó a que se llenase más rápido.
No había tiempo para nada, y con todo y eso los ayuntamientos de la zona advirtieron por todos los medios que tenían disponibles de que venían inundaciones. A mí me llegó un WhatsApp y me consta que también advirtieron por la megafonía del pueblo, y en Algemesí la policía local cortó calles y túneles y se movió por todas las empresas para mandar a la gente a su casa.
Lo milagroso es que la presa no reventó, porque si llega a suceder... sabrá dios. Igual habrían contado 230 ó 240 perecid, ó 210, porque ya sabemos cómo se las gastó el [...] gobierno. Nunca sabremos cuánta gente murió de verdad.