Pero es que es que tener un mínimo de cultura financiera, ya ni siquiera hace falta que te lo enseñen en el colegio, es sentido común.
Una familia con menos de 8.000 euros en el banco es carne de cañón que debería priorizar por todos los medios el ahorro y quitarse de todo lo superficial.
Tener 8000 euros ahorrados pero no tener deuda no es una situación dramática.