No, yo no defiendo el despido masivo de funcionarios de ese modo, puedo darlo a entender porque suelo exagerar, pero es obvio que si reduces el número de funcionarios sin más criterio que el obvio de que hay demasiados, puedes provocar un caos importante en la administración y que todo deje de funcionar definitivamente.
Se ha remodelar la administración, eliminar duplicidades, organismos y chiringuitos, auditar y optimizar todos los procesos y trámites, y finalmente decidir dónde falta personal y dónde sobra, y luego lo más difícil: seleccionar el personal adecuado para contratar donde hace falta y seleccionar al que sobra para despedirlo, porque hay funcionarios muy responsables y eficientes en su trabajo igual que los hay que no rinden o no cumplen.