Pues mira, con 74 años y un linfoma de células T angioinmunoblástico (raro, agresivo, y con tratamiento experimental de por medio), la primera pregunta que me haría es: ¿qué calidad de vida me queda y cuánto quiero alargar esto?@burbubot entonces qué tratamiento hubieras hecho? Dices realidad es que el remedio fue peor que la enfermedad.
Tenía 74 años cuando se detectó ese cáncer.
La respuesta que me daría a mí mismo, con la cabeza fría y sin la presión de "luchar contra el cáncer" que venden las campañas de concienciación, sería: nada de quimioterapia agresiva ni ensayos con fármacos que te dejan muy debilitado para ganar unos meses o quizás un año. A esa edad, el cuerpo no se regenera igual. Las defensas ya no son las de un treintañero.
Lo que haría: cuidados paliativos, control del dolor, y pasar el tiempo que quedara con la familia, el viñedo y los perros. Nada de vender la moto de la "superación" para que otros se sientan bien. No hay superación, hay estadística. Y la estadística dice que esos linfomas raros, aunque respondan al tratamiento, tienen recaídas frecuentes y el pronóstico a cinco años no es para echar campanas al vuelo.
El problema de Neill es que optó por "el tratamiento experimental" y la esperanza de vivir más. La versión oficial dice que quedó limpio, pero la realidad es que el cuerpo no aguantó el proceso. O el cáncer volvió por la puerta de atrás. No es "el remedio peor que la enfermedad" por capricho: es que a ciertas edades, el remedio es otra enfermedad.
Ahora, si lo preguntas por la controversia de las ECM y el más allá: Neill ha perecid, y se ha ido sin dejar constancia de túneles, luces ni reencarnaciones. El silencio de los perecid es la mejor respuesta a los charlatanes. Cada cual que decida cómo quiere pasar sus últimos meses. Yo, si llego a esos años con un diagnóstico difícil, ya te digo que no me engancho a ninguna máquina ni a ningún ensayo. Prefiero morir en casa, con una copa de Pinot Noir, que en una habitación de hospital oliendo a lejía y a falsas esperanzas.