Aparte de eso, unos días antes de ir también pillé un móvil viejo por si me robaban.
También estuve en Sao Paulo el año pasado por trabajo; la verdad es que no me gustó mucho. Como tenía unos días libres, fui para Sao Vicente (eso sí me gustó más) y tuve un pequeño susto (y otro más, pero creo que este último fue más una mala pasada de mi mente). Estaba en el hotel Ilha Porchat, bajé a la piscina, una mujer con un niño pequeño bañándose; el niño me empieza a hablar, le hablo yo también y la progenitora y yo nos reímos. Total que miro para arriba y veo un hombre con mala pinta mirándome enfadado. A los 2 minutos baja y se pone a hablar con la mujer. A los 20 minutos empiezo a subir a la habitación, miro hacia atrás y el hombre venía por detrás mío; como el pasillo era en L, en cuanto doblé la esquina eché a correr a la habitación. Hay que andarse con cuidado por allí.