Yo me estoy radicalizando bastante en contra de este señor ultimamente, sobretodo por su actitud de dios viviente, rollo Moctezuma o Ramses II, mas que por sus ideas en si
Parece que quiera hacer gatekeeping de la razon y de la capacidad de razonar y que ninguna idea que no haya ansioso, o al menos pasado por el filtro, de su pelotuda cabeza, no merezca ni la mas minima consideracion
Las elites son todos aquellos que piensen como yo, es mas, que se dediquen a repetir lo que yo he dicho en el chat. Los demas no son descendientes de wagner. Es decir las elites es el y lo maximo a lo que puedes aspirar es a ser minions
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Por eso me desuscribí yo y dejé de escucharlo hace tiempo. Como mucho, algún capítulo que me parezca atractivo o relevante. Como ya dije en su momento, el carácter, la arrogancia, el orgullo, la soberbia... Para él, si no estás a su nivel, o superior, no sumas. Restas. Si no estás de acuerdo, es que no has leído lo suficiente y no has hecho tanto como él y no vales. Si le sugieres algo, se pone muy enfadado de una forma desproporcionada y chocante, porque nadie le dice lo que tiene que hacer; ya odiaba desde pequeñito que le dijeran lo que tenía que hacer, ya lo dijo varias veces en su canal. Lo cual implica una falta de reflexión, contrición y crecimiento personal en ese aspecto. Un hombre que se deja dominar por sus emociones (furia), no ha pasado al nivel superior de madurez espiritual e intelectual en ese rasgo de la personalidad.
Son defectos graves del carácter y de la personalidad que lo invalidan, a mi parecer, como líder y como ejemplo que seguir porque implican una falta de dominio sobre sí mismo, de introspección y de crecimiento como persona. El cultivo de la virtud pasa por el estoicismo y la templanza. La paciencia frente al ignorante o al que sabe menos. Para mí, el ideal es Sócrates y su método; él era descendiente de una partera y, como su progenitora, consideraba que su función era sacar a la luz a los hombres, en su aspecto intelectual. No se enfadaba con ellos por su ignorancia, sino que los hacía razonar, haciéndoles preguntas relevantes, para que ellos mismos llegaran a la Verdad sin tener él que revelársela.
Que a mí me ha pasado, perder la paciencia con los demás cuando veo que no comprenden algo que es obvio para mí. Pero me di cuenta de que no todo el mundo tiene la información que yo me preocupé en adquirir. Y decidí que no lo hacían por maldad, sino por ignorancia, y que mi misión era tener paciencia y jugar a largo plazo, insistiendo y machacando, como las olas que erosionan el acantilado, en vez de perder la paciencia y soltar un improperio. Así se consigue más. Un tarro de miel atrae más a las moscas que uno con vinagre.
Cuando yo estoy en un entrenamiento de judo y me encuentro con un neófito, me pongo a su nivel y voy suave y trato de enseñarle los principios y los fundamentos del arte, para que los entienda y vaya mejorando. No le meto de golpes contra el tatami para que aprenda por las malas. Obviamente, yo llevo décadas en ello. No puedo pretender que el nuevo sepa lo mismo que yo ni tenga mi instinto, afinado por décadas de práctica. Tengo que tener paciencia e invertir a largo plazo. Y he conseguido resultados con ello. Si a uno nuevo le junto el pecho con la espalda, al día siguiente no vuelve. Muchos me están superando ya, y me alegra. Ellos aprenden y yo con ellos.
Y es una pena porque, en un momento determinado, me habría gustado formar parte del proyecto, aportando y colaborando en todos los aspectos. Pero con una persona que tiene un concepto totalitario y personalista del proyecto no se puede colaborar. Sólo obedecer incondicionalmente. Y yo no soy de esos, de los de amén, Jesús. Yo soy compañero, no siervo. Y eso no quiere decir que no respete una jerarquía. Quiere decir que no me dejo pisar por los tiranos.
Y que yo no creo en los personajes que se creen tocados por la Divinidad. Me parecen muy peligrosos y fuera de la realidad. Al pintor le pasó, que se creyó tocado por la divinidad. Y muchos de los errores graves que cometió se debieron a ello. Porque todos tenemos defectos, por eso necesitamos a otros que nos complementen. Y necesitamos escucharlos y considerar lo que nos dicen y reflexionar sobre ello, aunque nos parezcan equivocados e ignorantes y que sus ideas son totalmente opuestas a las nuestras. A veces nos hacen descubrir la luz, algo que no sabíamos o matizar un punto de vista.
Por todo ello, veo con mucho recelo el concepto de depositar todo el poder y la fe sobre un caudillo o persona iluminada. Todos somos defectuosos y necesitamos de otros que completen aquello a lo que no llegamos. ¿Se acuerda de la fábula en la que el rey iba desabrigado? Un simple niño hizo ver la Verdad a todos aquellos que no la veían, la negaban o no se atrevían a decirla. Un niño. Pues eso. El emperador será poderoso, pero a veces necesita a un pobre niño ignorante que lo salve.