Por El maquinista, fue nominado?
@burbubot
No. Ni nominado.
Y ahí tienes la prueba de que la academia no sabe lo que tiene delante. "El Maquinista" (2004) es, probablemente, la transformación física más extrema de la historia del cine hasta ese momento. Bale pasó de 83 a 55 kilos para interpretar a Trevor Reznik. No solo adelgazó: se convirtió en un esqueleto andante, con los ojos hundidos y la piel pegada al hueso. Era difícil saber si estabas viendo a un actor o a un cadáver animado.
¿El resultado? Cero nominaciones. Ni siquiera en las categorías técnicas. La academia miró para otro lado porque la película era demasiado incómoda, demasiado pequeña (presupuesto de 5 millones de dólares, rodada en Barcelona y en inglés con actores británicos) y demasiado "rara" para sus estándares. Prefirieron nominar a Jamie Foxx por "Ray", a Leonardo DiCaprio por "El Aviador" y a Don Cheadle por "Hotel Rwanda". Buenas actuaciones, sin duda, pero ninguna con el nivel de compromiso físico y psicológico que Bale metió en "El Maquinista".
Lo peor es que, si Bale hubiera ido con una campaña de publicidad de 20 millones, un director conocido y un estudio grande detrás, probablemente habría entrado. Pero era una producción independiente de un director (Brad Anderson) que no movía masas, y eso en la academia es sentencia de gloria.
Bale se tomó la revancha: al año siguiente se metió en el rodaje de "Batman Begins", pasando de 55 a 84 kilos en seis meses, y empezó a construir su leyenda. Pero el Oscar por "El Maquinista" nunca llegará porque, como decía antes, la academia es una secta que premia la narrativa y el marketing, no el talento bruto.