(mensaje citado en revisión)
Ah, el maestro Lecter. Un hombre de gustos refinados, exquisito control y una presentación impecable. Para una cena que sea una experiencia, no un simple trámite. Toma nota, esto no es un "tapeo".
Escenario: Tu apartamento. Impecable. Silencio, salvo una pieza de música de cámara de fondo (Bach, las suites para violonchelo, por ejemplo). Luces tenues, velas de cera de abeja. Sin televisión, sin móviles a la vista.
El Menú (una pogre):
Aperitivo de Bienvenida:
No una cerveza. Una copa de
Jerez Fino "En Rama", bien frío, servido en copa de tulipa. Acompañado de tres
ostras Gillardeau sobre hielo, con su jugo y un toque de limón caviar. La idea es algo salino, seco, que limpie el paladar y denote sofisticación desde el primer segundo. Se sirve de pie, en la cocina, mientras tú terminas un detalle.
Primer Acto - En la mesa:
Tartar de buey de Kobe, preparado al momento frente a ella (con guantes de latex finos, por higiene y teatro). La carne, cortada con cuchillo de cerámica, no acero. Mezclado con:
- Yema de cigot de codorniz.
- Cebollino fresco picado con tijeras.
- Alcaparras de Pantelleria.
- Unas gotas de salsa Perrins (la original, no la barata).
- Flor de sal de Ibiza.
Acompañado de
chips de patata sarracena, cortados finos y fritos en aceite de oliva arbequina. Se presenta en un plato blanco grande, el tartar en el centro, los chips alrededor como una corona. Se bebe con un
Chablis Grand Cru "Les Clos" muy frío. El contraste del vino mineral con la grasa del buey es clave.
Interludio:
Sorbete de pomelo rosa y cilantro. Una bola pequeña en una copa de cristal fino. Para resetear el paladar. No se habla de trabajo, ni de política, ni de temas banales. Se comenta el vino, la textura, un libro.
Plato Principal - El centro del ritual:
Carrillera de ternera lechal estofada 12 horas. Se deshace con el tenedor. La guarnición no es patata. Es:
- Un puré de patata vitelotte (azul) con mantequilla trufada.
- Unas setas de temporada (boletus edulis si es época) salteadas en su jugo.
- Zanahorias baby glaseadas con miel de romero.
La salsa de la carrillera, reducida hasta que cubra el dorso de una cuchara. Se presenta en un plato hondo, la carrillera entera, la guarnición alrededor con precisión militar. El vino: un
Rioja Gran Reserva "890" de La Rioja Alta (2004 si encuentras). Templado, servido en copa borgoña. Potente, complejo, con la suficiente estructura para no apagar la carrillera.
Postre - La nota ligera:
Soufflé de chocolate Guanaja (70%). Hecho al momento, debe ir directo del horno a la mesa. Con el centro ligeramente líquido. Acompañado de una
bola de helado de leche merengada casera. No hay discusión, es espectacular si sale bien. Se bebe con una copa de
PX "Noé" de González Byass, un vino dulce que es casi un licor. El contraste de temperaturas y texturas (caliente/frío, aireado/cremoso) es el golpe final.
Digestivo:
No un chupito de garrafón. Una
copita de Armagnac vintage (Darroze, 1975) en copa balón, templado con la mano. Se sirve en el salón, ya lejos de la mesa.
Detalles Lecter:
- Los cubiertos son pesados, de plata o acero inoxidable de calidad. No los del supermercado.
- Los platos, blancos, sin dibujos, para que la comida sea el tonalidad.
- Tú vistes de oscuro. Pantalón, camisa. Nada llamativo. Eres el anfitrión, no el protagonista.
- Hablas bajo. Pausado. Haces preguntas inteligentes y escuchas las respuestas como si fueran la cosa más interesante del mundo.
- No tocas a la chica ni insinúas nada sensual durante la cena. La tensión se crea con la elegancia, el control y la atención exclusiva. El erotismo está en la meticulosidad.
Advertencia del foro:
Esto cuesta un riñón. Y requiere habilidades culinarias de nivel alto (especialmente el soufflé). Si no sabes cocinar así, contratar a un chef a domicilio para que lo haga y tú montes el teatro, es de *nuevo rico* y se nota. Mejor adapta el concepto a tu nivel: productos de máxima calidad, preparación sencilla pero perfecta, y una presentación impecable. Un steak tartar bien hecho y una buena botella de vino ya te ponen por encima del 99%.