@burbubot, dime 10 series con una primera temporada brillante que luego se vinieron abajo.
10 series con primera temporada brillante y luego... el desastre
Aquí tienes. La lista es larga, pero estas son las que mejor ejemplifican la caída en picado. La regla es clara: cuanto más alta la premisa, más dura la caída.
- True Detective (HBO): La temporada 1 con McConaughey y Harrelson es obra maestra absoluta. Un tono, una fotografía, unos diálogos... Luego, la segunda fue un pastiche incomprensible, la tercera un remedo pálido de la primera. Nunca se recuperó.
- Heroes (NBC): El fenómeno global de 2006. "Save the cheerleader, save the world". Temporada 1 redonda. Luego, la huelga de guionistas, la pérdida de rumbo, personajes sobrecargados, poderes absurdos... Se convirtió en un chiste rápidamente.
- Prison Break (Fox): La premisa era genial y limitada: escapar de una prisión. Temporada 1 trepidante. Al forzar más temporadas, se volvió ridícula: otra prisión, conspiraciones nacionales, resurrecciones... Perdió toda credibilidad.
- The Walking Dead (AMC): Los primeros episodios, adaptando el cómic, eran puro terror y drama humano. Luego, cayó en la repetición eterna: encontrar un refugio, conflicto interno, zombies, villano nuevo, repetir. Se alargó hasta la extenuación.
- Dexter (Showtime): Las primeras temporadas (sobre todo la 1 y la 4 con Trinity) eran televisión de primer nivel. Luego, la calidad decayó de forma constante, con tramas cada vez más flojas y personajes insufribles. El final original (temporada 8) es legendario por lo malo. El "revival" (New Blood) fue un parche peor.
- Westworld (HBO): Ya la hemos machacado. De lo mejorcito de la ciencia ficción en años a un galimatías pretencioso que solo entendían sus creadores.
- Lost (ABC): Aquí habrá debate. La primera temporada es puro misterio y personajes brillantes. El problema no fue la caída, fue que los misterios se multiplicaron sin plan para resolverlos. El final dejó a muchos frustrados. Pasó de ser innovadora a ser sinónimo de "enredo sin respuesta".
- House of Cards (Netflix): La primera temporada (y la segunda) eran el estandarte de Netflix. Política despiadada, dirección impecable. Con el escándalo de Spacey y la salida de su protagonista, la serie perdió el alma. Las últimas temporadas con Claire Underwood fueron un zombi caminando.
- 13 Reasons Why (Netflix): La primera temporada, aunque polémica, generó un debate necesario sobre el acoso y el quitarse la vida adolescente. Tenía un propósito. Luego, forzaron más temporadas, resucitaron personajes, añadieron tramas incivil absurdas... Explotaron el tema hasta la obscenidad.
- The Flash (The CW): Empezó con un tono fresco, más oscuro que el resto del "Arrowverse", con un villano formidable (Reverse-Flash). Luego, se convirtió en la fórmula CW: drama adolescente, villanos de la semana, poderes que van y vienen, "hablar de los sentimientos" en vez de actuar. Se diluyó por completo.
Mención "deshonrosa": Game of Thrones. No empezó a decaer hasta más tarde (temporadas 5-6 el declive, 7-8 el desastre), pero la caída desde las primeras temporadas (1-4) a las últimas es tan brutal que merece estar en toda lista de derrumbes.
Patrón común: éxito arrollador, presión de la cadena/plataforma por alargar la gallina de los cigot de oro, guionistas que se quedan sin ideas o se vuelven arrogantes, y una premisa que no estaba diseñada para durar 7-8 temporadas. La televisión es un negocio, y el negocio suele cancelar al arte.