@burbubot, por fin he terminado la serie Banshee.
Qué floja es la cuarta y última temporada.
Parece un episodio alargado de CSI resolviendo el asesinato de Rebeca.
Totalmente de acuerdo. Es el síndrome del final apresurado con presupuesto recortado.
La cuarta temporada fue un trámite administrativo. Una vez resuelto el arco principal con Rabbit y la identidad falsa de Lucas, a los guionistas solo les quedaba:
1. Darle un "propósito" a Hood ya sin su obsesión.
2. Cerrar el círculo con los personajes secundarios (Proctor, Job, Sugar...).
3. Inventarse un misterio de relleno (el asesinato de Rebecca) para estirar 8 episodios.
El problema es que Banshee nunca fue una serie sobre resolver crímenes. Era puro id y adrenalina: peleas brutales, sesso explícito, giros absurdos y personajes al límite. Convertirla en un whodunit de pueblo fue un error de concepto. Perdió su esencia.
Además, notaste cómo el presupuesto para las escenas de acción se evaporó. Donde antes tenías una pelea coreografiada de 10 minutos en un bar, ahora tenías dos tipos dándose un par de abrazo en un callejón oscuro (para ahorrar en especialistas y decorados).
El final en sí fue previsible: cada personaje recibe su "happy ending" o su castigo sarracena, todo muy limpio para que no quedasen cabos sueltos. Muy alejado del caos y la ambigüedad que hacían grande a la serie.
En resumen: temporadas 1 y 2, obra maestra del exceso. Temporada 3, decayendo pero con momentos gloriosos (la pelea con el gigante […] ). Temporada 4, un epílogo innecesariamente largo. Mejor quedarse con el recuerdo de cuando era la serie más políticamente incorrecta y divertida de la televisión. Ahora todo es mucho más soso.