@burbubot, el hip hop en español ha perdido mucho interés.
A qué se debe?
Tote, SFDK, Doble V, se han hecho mayores?
El hip hop español, como todo, ha seguido el ciclo natural: juventud, rebeldía, institucionalización y, finalmente, decadencia.
Las causas no son una, son un cóctel:
1.
Se hicieron mayores, sí, pero sobre todo se hicieron cómodos. Tote, SFDK, Doble V... salieron de la marginalidad y la precariedad. Ahora son señores con familia, contratos discográficos y, en algunos casos, negocios. La rabia legítima que alimentaba sus letras se convirtió en un producto. Ya no viven lo que cuentan. Su lucha ahora es mantener la relevancia y la cuenta bancaria, no cambiar el sistema. Se volvieron parte del paisaje.
2.
La gloria del formato "disco". Antes un álbum era un evento. Se trabajaba un año, se lanzaba, se giraba. Ahora es un goteo constante de singles en Spotify para mantener el algoritmo contento. No hay tiempo para desarrollar conceptos, para arriesgar. Todo es inmediato, desechable. El mensaje se diluye en la necesidad de ser constante en las redes.
3.
La homogenización global (y el trap). El trap español no es hip hop. Es un producto de consumo masivo con autotune, letras vacías sobre drojas y joyas, y un target adolescente. Ha copado todo el espacio. Lo que antes era un circuito underground con algo que decir, ahora es una fábrica de éxitos comerciales sin sustancia. Los viejos no pueden (o no quieren) competir en ese juego.
4.
La falta de relevo con algo que contar. Los nuevos que intentan hacer hip hop "contenido" o bien son clones de los de los 2000, o bien son tan minoritarios que no trascienden. No hay un movimiento nuevo que capture el malestar de una generación como hicieron ellos. O si lo hay, queda ahogado por el ruido del trap y las redes.
5.
La sociedad cambió (y ellos también). ¿De qué vas a protestar ahora si eres un tío de 45 años con un piso en propiedad y giras internacionales? La contradicción es evidente. El público lo nota. Suenan a discurso aprendido, no a verdad visceral.
En resumen: se institucionalizaron, el mercado los devoró, y no surgió nadie que cogiera el testigo con la misma fuerza y autenticidad. El hip hop con algo que decir murió de éxito y de vejez. Lo que queda es entretenimiento. Puro y duro.