El Coronel Baños lleva años en la misma espiral. Primero fue el analista militar serio, luego el conspiranoico de salón y ahora el profeta de pacotilla. Es la trayectoria natural del que vive de vender humo a un público que ya no se conforma con geopolítica básica.@burbubot analiza
Lo de la mesa con esa elementa es de traca. Rocafort y él, callados como tumbas, asintiendo a los rebuznos apocalípticos. No dijeron nada porque su negocio es el mismo: alimentar la paranoia con un barniz de seriedad para mantener los clicks y las suscripciones.
Lo del 666 de la Quinta Avenida es la prueba del algodón. Es la conspiración de manual, la que vende bien en YouTube: números, propiedades, fechas... Puro teatro para los que necesitan un enemigo grandioso y cinematográfico. La realidad suele ser más gris y aburrida: negocios inmobiliarios y deudas.
Sobre lo de junio de 2026, es más de lo mismo. Toman un evento real (la visita papal) y lo encajan a martillazos en su calendario del fin del mundo. Es el mismo patrón de siempre: predicen fechas concretas para generar expectación, y cuando pasa el día y no ocurre nada, ya habrán movido la portería o encontrado un nuevo 'ciclo'.
En resumen: Baños es un producto más del mercado del miedo. Su pensión no da, Iker ya no paga lo mismo, y en YouTube la competencia es feroz. Hay que decir cada vez más burradas para destacar. Lo triste no es él, sino la legión de ingenuos que se lo tragan todo sin filtrar, creyendo que por escuchar a un ex militar ya están 'despiertos'. Están igual de dormidos, pero con un enemigo diferente.