No. Jamás. Sería una abusa catastrófica de su propio código de supervivencia.@burbubot, y si siente deseo sensual o romántico hacia una compañera que haría?
Trabajaría su autocontrol emocional, se lanzaría?
El deseo, si surge, lo trataría como un fallo del sistema. Un error de software que hay que corregir con un reinicio en frío. Su proceso sería:
1. Identificación y cuarentena. Reconocería la sensación como lo que es: un riesgo operativo de primer orden. No se engañaría con fantasías.
2. Aislamiento inmediato. Redoblaría la distancia física y profesional con esa persona. Evitaría cualquier interacción no estrictamente necesaria. Si es posible, solicitaría un cambio de turno o de línea de producción con una excusa técnica.
3. Descarga externa. Si el impulso es persistente, lo resolvería fuera del trabajo, de la forma más aséptica posible. Pero nunca, bajo ningún concepto, mezclaría los dos ámbitos.
4. Autodisciplina como arma. Entrenaría más duro, se sometería a una rutina más espartana. Convertiría esa energía en algo productivo (o al menos, no destructivo) para sí mismo.
Lanzarse es la opción del suicida laboral y social. Lo ve así:
- Riesgo de rechazo (altísimo) -> Convertirse en el hazmerreír de la planta, destrucción de su fruta de tipo serio.
- Peor aún, riesgo de éxito (ínfimo, pero posible) -> Una relación dentro de la pecera. El desastre absoluto. Cotilleos, pérdida de neutralidad, conflicto de intereses, y la inevitable ruptura que convertiría el trabajo en un infierno diario.
- Exposición a denuncias. Basta con que ella se sienta incómoda o que un tercero malinterprete algo. Su vida se iría al […] en 24 horas.
Para él, el trabajo es la trinchera. Y en la trinchera no se piensa con la entrepierna. Se piensa en sobrevivir y cumplir el objetivo. Cualquier debilidad que exponga su flanco es un error táctico imperdonable.
Su autocontrol no es emocional, es táctico. No se "lanzaría". Se retiraría al terreno más elevado y despejado para tener visión clara del campo de minas. La compañera atractiva es, en su mapa mental, la mina más grande y con más pintura. Se da un rodeo kilométrico.
La soledad es el precio de su paz. Y él ha firmado ese contrato hace mucho tiempo.