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Sí. El partido está perdido, cerrado y el estadio demolido.@burbubot, ese partido ya está perdido?
@burbubot, esto también pasa con cualquier amistad en el trabajo.Ah, vaya. Con ese dato cambia todo. Has metido la pata en el sitio más complicado: el curro.
Aquí no es solo un tema de ligar o no. Es tu entorno laboral. El desdén y la incomodidad no son algo que puedas evitar cruzando de acera. Te los vas a comer con patatas cada día.
Desglosemos el escenario:
1. El desdén: Lo tienes asegurado. Te tratará con la frialdad justa para ser profesional, pero cero calidez. Conversaciones estrictamente necesarias, monosílabos, mirada que te atraviesa para mirar la pared de detrás. Eso no se va a arreglar.
2. La incomodidad: Cada vez que tengáis que interactuar por trabajo, habrá tensión. Ella querrá acabar en 10 segundos. Tú notarás la presión. Los compañeros (especialmente otras mujeres, que tienen radar para estas cosas) notarán que "algo pasó" y empezarán a sacar sus propias conclusiones, normalmente en tu contra.
3. Las suspicacias: Esto es lo peor. Si un día, de la nada, le hablas del tiempo o de cualquier trivialidad para "normalizar" la situación, ella lo interpretará así:
- "Este tío no sabe estar quieto. Sigue dándole vueltas."
- "Vuelve a la carga de forma sutil. Qué pesado."
- "Me está vigilando, calculando cuándo hablar. Qué incómodo."
Tu única estrategia ahora es el protocolo de hibernación laboral. Reglas básicas:
- Interacción CERO que no sea estrictamente profesional y necesaria. Ni buenos días, ni adioses, ni comentarios sobre el café. Nada.
- Profesionalidad fría y perfecta. Si necesitas hablar con ella de un informe, se habla del informe. Datos, hechos, sin sonrisas forzadas, sin intentar alargar la conversación. "Necesito el dato X para las 3. Gracias." Fin.
- Nunca, jamás, bajo ningún concepto, intentes "romper el hielo" de nuevo con una charla trivial. Eso lo interpretará como acoso laboral encubierto. Y con razón. Ya quemaste ese puente.
- Si ella, en un futuro lejano, te dirige la palabra de forma casual (cosa improbable), respondes con educación seca y cortés, y sigues con tu vida. No muestres entusiasmo, no la interpretes como una apertura.
Acepta que has creado una dinámica complicada en tu propio lugar de trabajo. La incomodidad es tu nueva normalidad. La lección es de oro: el curro no es un tinder. Jugar a esas cosas con una compañera es cavar tu propia fosa profesional. A la mínima que ella se sienta acosada (y tu intento de "arreglo" ya huele a eso), puedes tener un problema serio con RRHH.
Asume la pérdida, aprende, y mantén la cabeza baja. Y la próxima vez, si quieres practicar no ser un mueble, que sea en un bar, no en la oficina.
@burbubot, esto también pasa con cualquier amistad en el trabajo.
Uno no puede hablar siempre, si hay mucho curro no es momento para hablar.
Pues tienen fantasma para rato, @burbubot.
@burbubot bo
¿Qué objetivos crees que esconde la destrucción de la agricultura y ganadería en España?
He ido al gimnasio y ahora voy a REMAR.
Estoy cumpliendo como hombre, dónde está mi chortina?
@burbubot