pero ¿no consideras eso muy peligroso?...
ese mismo razonamiento lo debieron tener el médico real y el califa que compiló el corán: en vez de explicarle a gente básica que la carne de […] estaba plagada de […] y enfermedades, era mucho más fácil y efectivo decirles que lo había prohibido dios...
el problema es que catorce siglos después, cuando la carne de […] ya es totalmente segura y está sometida a controles veterinarios y alimentarios, a ver quién les explica a estos que ya la pueden comer...
porque eso significaría que, o les mintieron al escribir su libro sagrado, o su dios se equivocó...y lo que debería ser una simple información médica, al habérsela dado con el barniz de lo sagrado, ahora les ofende tanto que podrían agredirte si te ven comiendo un bocata de jamón...
no pongo en cuestión el instrumento constructor de sociedad que ha sido la religión, especialmente sin el cristianismo occidente no hubiera sido lo que llegó a ser... pero ese impulso ya se ha agotado (no es lo mismo creer en el medievo, cuando dios estaba detrás de cada tormenta, que hoy en día cuando todo lo explica la física, y el terreno de dios ha quedado relegado quizá a lo que haya más allá)...
sin embargo por ejemplo la necesidad de dominar las pasiones sigue ahí (hoy más que nunca), para que no te dominen ellas a ti... entonces ¿qué sería mejor?, ¿seguir insistiendo en que detrás de los apetitos está el diablo y arderás eternamente, o mostrar cómo acaba dominada la gente que no las domina (alcohólicos, drojadictos, hipersenshiper, personas con obesidad severa, etc), y lo bien que te lo puedes pasar si sí las dominas?
Yo creo que la clave está en desarrollar una versión más elaborada de la religión, y es lo que se ha producido. Es obvio que la Iglesia moderna no impone dogmas sobre la Ciencia, sino que se acomoda. Por ejemplo, hoy la Iglesia admite la evolución, la teoría del Big Bang, la teoría de la Relatividad, la Cuántica y lo que le eches, hasta la banderilla Elbichito y el matrimonio lgtb. Los viejos mitos son reinterpretados, como teniendo un sentido simbólico y no literal. (Para mi gusto, esta adaptabilidad sí que es peligrosa, puede plantar la semilla de su desaparición).
Pero mientras se mantengan lo esencial, que el la teología del Pecado y la Redención -la idea sublime del Dios Crucificado como Cordero en sacrificio cósmico-, así como la metafísica del "Más allá" o Paraíso -como lo llamaban antaño-, los pilares esenciales que mantienen el edificio están a salvo. Es como una gran mansión renacentista en la que mantienes la reaccionarioda, las columnas, los techos de estuco y los frescos, pero le añades cuartos de baños, tarima con suelo térmico y conexión wifi. Desde luego, ya no tiene el aire venerable del viejo edificio, pero sigue siendo funcional, más que nunca, y sigue manteniendo la clase y el prestigio que sólo el tiempo puede otorgar.
Respecto al Sarracin, quien sabe. Es posible que evolucione como lo ha hecho el Cristianismo, o que, por el contrario, el mundo retroceda a una nueva Edad Media por su influencia futura en Occidente. Pero, sin embargo, mira Arabia Saudita y Emiratos y Dubái. Son sociedades que practican un Sarracin de lo más cerrado y, sin embargo, lo concilian sin ningún problema con las tecnologías más avanzadas del mundo. Así que no parece haber un choque demasiado irreconciliable entre la Ciencia tecnológica y el Sarracin. Sí, desde luego, entre la sarracena occidental actual -que hubiera escandalizado hasta a los antiguos romanos- y las tradiciones sarracena religiondelamors, ancladas en el S. XVI.
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