Es lo normal en el mercado,yo mismo presto este tipo de servicios.
Constituyo sociedades offshore y tengo una legion de testaferros que se prestan a ello por una módica cantidad
Todo está muy bien sobre el papel y en escenarios "teóricos".
Luego pasa que viene Hacienda española y esos testaferros que lo hacen por una módica cantidad, ni están ni se les espera, ni puedes contar con ellos, con lo que Hacienda te cruje vivo. Ten cuidado con eso. Solo están para coger pasta y te dejarán con el pandero al aire.
Ejemplo real, como abogado fiscalista:
Offshore de Man. Los administradores y testaferros, la legión esa que dices, normalmente operando como personas físicas o personas jurídicas residentes en Gibraltar.
Todo genial... siempre que no haya problemas. Tú no tributas o lo haces ridículamente... el administrador de Gibraltar te pasa sus facturas religiosamente... todo "en orden".
Hasta que un día llama Hacienda a tu puerta en España diciendo que le presentes los papeles del inmueble a nombre de la offshore o de la empresa offshore que opera aquí. Hasta que empiezan a rascar, vamos.
Entonces tú les dices que el administrador es uno de esos "de la legión". El señor inspector de Hacienda lo primero que te dice, dentro de la inspección es: "muy bien, en tanto que la offshore opera en España, quiero el NIE del administrador extranjero, datos completos, dirección, pasaporte, etc".
Y pasa que ese administrador extranjero, por lo general, si está dentro de la UE, te responde un "i´m afraid" y no manda un elemento, porque está para cobrar y figurar, pero no para dar sus datos reales ni que se le fiche ni que le aparezcan 4000 administraciones más censadas por la Hacienda española.
Y te quedas con el pandero al aire sin poder demostrar la representación, sin atender el requerimiento (porque el supuesto administrador no aporta nada) y dando por sentado la Hacienda española que el testaferro ese no pinta nada realmente y que la empresa opera aquí, que hay operaciones vinculadas, que todo se hace por los mismos compadres y que hay tomate en tu invento.
Al final acabas pagando los mismos impuestos que querías evitar... más multas, recargos, sanciones... y habiendo tirado el dinero pagado al administrador de una manola que solo está para facturarte, pero nunca cuando vienen mal dadas.
Te lo digo yo... que defiendo cosas fuertes en Hacienda y me estoy encontrando los "i´m afraid" a menudo...