Los técnicos de la CHJ tardaron hora y media en avisar a Emergencias de que el caudal de la rambla superaba el umbral de 150 m³/s que obliga a informar de inmediato. Cuando el organismo que depende de Teresa Ribera dio la alarma a las 18:43 horas, el caudal se acercaba a los 2.000 m³/s, cuatro...
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La Confederación del Júcar omitió 15 veces la alerta por escrito que exige su protocolo durante la hora y media clave de la crecida del barranco del Poyo
- Los técnicos de la CHJ tardaron hora y media en avisar a Emergencias de que el caudal de la rambla superaba el umbral de 150 m³/s que obliga a informar de inmediato.
- Cuando el organismo que depende de Teresa Ribera dio la alarma a las 18:43 horas, el caudal se acercaba a los 2.000 m³/s, cuatro veces el agua que lleva el Ebro.
Los protocolos internos de la Confederación establecen, de forma "redundante", según sus propios trabajadores, que debe enviarse una comunicación por
email al Centro de Emergencias cuando el caudal del barranco del Poyo supere los 150 m3/s. Los datos oficiales del caudal del barranco del Poyo establecen que hubo 15 mediciones superiores a los 150 m3/s, cuyas
alertas no fueron atendidas por los técnicos de la Confederación Hidrográfica del Júcar.
Según la Generalitat Valenciana, no existió más comunicación escrita ni verbal sobre el barranco del Poyo que el
email enviado por un asistente técnico de la Confederación.
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Tras el
email de las 12:07, la Generalitat había lanzado una alerta hidrológica y había avisado a los municipios afectados para que tomaran las medidas oportunas. Sin embargo, el
email de las 18:43 avisando, de forma tardía, de la crecida letal
fue enviado por otra auxiliar técnica que atendía el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH), cuyas iniciales son C.G.G. y cuya identificación interna respondía a at_extchj243.
EL ESPAÑOL ha preguntado a la Confederación Hidrográfica del Júcar si se produjo
un cambio de turno en esas dos horas y media entre las 16:13 y 18:43 en las que no hubo comunicación alguna a Emergencias sobre el barranco del Poyo.
La CHJ no ha contestado. Tampoco ha facilitado el número de personas que estaban la tarde del martes 29 de octubre en la sala del SAIH, ni ha respondido a si hubo algún auxiliar técnico que estuviera teletrabajando, en lugar de estar presencialmente en la sala. Sí puntualizó, en cambio, que el presidente, Miguel Polo, se encontraba en el edificio cuando se reunió telemáticamente con el CECOPI.
La sala del SAIH, tal y como demuestran las imágenes que publica EL ESPAÑOL, tiene
tres pantallas gigantes donde aparecen los datos en tiempo real. Uno de los
videowall está dedicado a la red pluviométrica, otro al sistema de comunicaciones y un tercero a los medidores y sensores.
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Uno de los paneles para el control en tiempo real de precipitaciones y caudales en la sala del SAIH de la Confederación Hidrográfica del Júcar.
El seguimiento en tiempo real de los datos sobre las lluvias y los cauces es responsabilidad del SAIH.
Según el Plan Especial frente al riesgo de Inundaciones, actualizado por el Gobierno del socialista
Ximo Puig en 2021, es obligación de la Confederación Hidrográfica del Júcar "informar al Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat de
los incrementos relevantes de caudales que se produzcan en los ríos y barrancos de sus respectivas cuencas".
Dicho Plan Especial especifica las funciones y las obligaciones que tiene este organismo, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica que dirige
Teresa Ribera.
Entre estas actuaciones se encuentra la de "recomendar a la Dirección del Plan la activación de la Alerta Hidrológica-Emergencia 0 a los municipios de la cuenca afectada, ante la posibilidad de que se produzcan inundaciones en estas zonas".
También es obligación de la Confederación del Júcar "presentar al CCE de la Generalitat aquellos datos que describan el estado hidrológico e hidráulico y la evolución esperada de las cuencas afectadas por la declaración de preemergencia, con la periodicidad que la Dirección del Plan estime necesaria en función de la gravedad de la situación".
Por último, también el Plan Especial detalla que es tarea de la CHJ "informar a la Delegación o Subdelegación del Gobierno".
La Generalitat de
Carlos Mazón envió un comunicado en la tarde de este jueves recalcando precisamente estas competencias y responsabilidades de la Confederación.
Se da la circunstancia de que los
emails sobre los datos obtenidos en la red de pluviógrafos
se envía de forma automática por el sistema, sin necesidad alguna de que intervenga un técnico del SAIH.
En cambio,
las alertas sobre los cauces de los ríos y los barrancos sí que necesitan que sean "validados" por un trabajador de la Confederación "antes de ser enviados" a Emergencias.
La Confederación del Júcar tiene tres umbrales del caudal del barranco del Poyo o niveles de alerta para informar a Emergencias. El primero de ellos, el más bajo, cuando el caudal supere los 30 m3/s. El intermedio es cuando dicho valor ascienda de los 70 m3/s. Por último, la alerta más grave se produce cuando la rambla tiene un caudal por encima de los 150 m3/s.
Los avisos de la Confederación pasaron directamente de los 28 m3/s a las 16:13 a los 1.687 m3/s a las 18:43, cuando
ya era difícil evitar la catástrofe en algunos de los municipios que recorre el barranco a lo largo de sus 43,5 kilómetros de longitud.