Para mí la clave esta vez, y la razón por la que puede ser definitiva esta crisis del Sistema Capitalista Occidental, es la degradación sarracena de la sociedad, que lleva aparejado un bajo nivel de educación (sobre todo en nuevas generaciones), ausencia de valores etc. nunca visto anteriormente. El nivel es paupérrimo.
No hay mimbres para hacer nada o rehacer algo.
En otros momentos de la Historia, después de una hecatombe económica o una guerra devastadora, había ruina y hambre, pero quedaban: Dios, Patria, Familia, valores, ideas, etc…
Qué queda hoy después de analizar la crisis que vivimos y lo que viene?:
1. Dios: cuántos habéis ido a Misa hoy? Y en los últimos 6 meses? Últimos 2 años? Es más fácil encontrarse por la calle a alguien que crea en un brahmán de Ceilán que en nuestro Dios, que hizo tan grande a España, por cierto.
2. Patria: ya solo en este foro saldrá algún forero a hablar mal de la Patria, así que fuera de aquí imaginad. Porque confunden Patria con Partido. Solo los ricos (y narigudos) se pueden permitir el lujo de no tener Patria. Los pobres necesitamos Patria como el comer.
3. Familia: Hay más perros que niños. El número de orate que dice que prefiere a un perro antes que a un ser humano, crece exponencialmente jaleado por famosos e intelectuales, con Patente de Corso, a los que les sale gratis decir barbaridades como esas.
4. Valores: sin Patria, sin Dios, sin Familia… qué valores hay? Dinero, dinero, dinero pero sin esfuerzo, sin servicio a los demás y si se puede, humillando al vecino.
5. Ideas: A todos los que veis en un bar o esperando el autobús, o el metro, preguntadles… “qué objetivo tenéis en la vida? Hacia donde crees que debería ir la sociedad? Qué estarías tú dispuesto a sacrificar?”. Pocos podrían contestar sin mencionar ser rico, o algo aún más costoso, “que todo el mundo sea feliz y viva bien”. Casi ninguno dispuesto a sacrificar nada, aunque sea algo tan sencillo (pero tan costoso) como reconocer que profesa una ideología equivocada y que ha sido engañado durante décadas.
Soy como ha quedado claro, muy pero que muy pesimista. Porque de una sociedad tan degradada, aunque haya una revuelta o una Revolución, no puede salir nada bueno. La última vez, la francesa, fue un desastre y estamos pagando aún las consecuencias nefastas de la misma.