Y la verdad es que el estado está para proteger al ciudadano y el empresario está para explotarle y robarle cuanto pueda.
No, obviamente. Es de una infantilidad que asusta.
El empresario existe para ganar dinero. El estado también. La diferencia está en que lo que hagas por el empresario, lo harás de forma voluntario. Tanto comprarle el producto, como venderle tu trabajo.
Sin embargo el estado no. Es todo fuerza y coacción. Te quitará a punta de pistola lo que él determine, y te dará lo que él determine. Te guste o no, prefieras otra cosa o no, te lo comes, sin posibilidad alguna de elegir otra posibilidad.
Ahí tendremos los típicos cuentos de que si no fuera por el estado, bla bla bla. Un sector en el que sus trabajadores cobran mucho más que sus homólogos, que sí se enfrentan al mercado real, cuya productividad es ridícula, que multiplican el tiempo de bajas. Y en cuya factura es incluyen Koldos, rescates millonarios a amiguetes, redes de cientos de miles viviendo del presupuesto para defender la ideología que les sustente, y regalos de 15.000 millones a comunidades para que el jefe conserve su sillón
Ese halo de virtud que dais al estado, que está dirigido por gente como Sánchez, Iglesias, Diaz, Ábalos (o Rajoys y Montoros, que me da lo mismo) es simplemente ridícula. Es religión.
Sí, el mundo es un mercado persa. Pero al menos, unos son tenderos que ofrecen un producto y tú decides si lo compras o no. Los otros te roban, y (si eso...) ya te dan el producto que decidan sin que tú puedas ni rechistar.