No es tan sencillo, a pesar del simpaticeo que supone el sistema deuda debe mantenerse cierta apariencia de equidad y sistema justo (esa apariencia es innegociable, atiende a un principio natural). Su secreto es que implica una quiebra en si mismo, ese es su poder, el factor tiempo lo maquilla.
¿Qué balances está pensando en modificar a golpe de decreto ley y a quién?, y por parte de quién. ¿Es el estado el que lo rescata o es el banco central?. El banco central supuestamente es independiente, supuestamente no está politizado, es lo que mantiene esa aureola de independencia de los mercados como un ámbito diferente, llevar dichas acciones a cabo debería repercutir en el valor de la moneda en su cambio internacional. ...
Todo supuestos, claro.
Es fácil calentarse la cabeza con el sistema fiat.
Por estado me refiero, en este contexto, al banco central y al tesoro, respaldado por el patrimonio e ingresos futuros de todos sus súbditos (perdón, ciudadanos de pleno derecho), un flujo potencialmente recaudable a través de impuestos en cómodos plazos.
Si no existiese el respaldo de un banco central creíble, entonces no hablamos de un verdadero estado soberano ni sistémico, sino más bien una colonia o protectorado - en este caso la decisión final sería tomada por otro estado.
El banco central por definición no es independiente del estado, y por tanto, está tan politizado como éste, le debe su propia existencia. Además, no existe ninguna decisión macroeconómica que no sea también política, esa idea es un cuento para tiernos infantes, pero llegado a este punto, cualquier burbujista tiene esto claro.
Ante una quiebra bancaria un estado soberano tiene la potestad para, bien colocar el perecid a otro (Popular), nacionalizarlo (ING), refinanciar la deuda (LTROS), liquidar y cubrir los depósitos (Chipre), siempre pudiendo emitir nueva deuda a pagar en cómodos plazos, que será aparcada en algún oscuro rincón del balance del banco central. Nótese que los tipos de interés son irrelevantes aquí, ya que es el banco central quien los recibe, y se los puede devolver al tesoro cuando desee. Alternativamente, por poder el tesoro puede crear una moneda de un trillón de dólares y comprarse la deuda a sí mismo. Cualquier clase de trilerismo es potencialmente posible, especialmente si puede ser respaldado con varios grupos aeronavales.
Por supuesto, siempre habrá pérdidas para algún grupo (accionistas, bonistas, depositantes), pero esto se escoge y regula a voluntad política, según la cantidad de dolor que quiera tolerarse y a quién quiera infringirse.
El valor de la moneda por supuesto podría llegar a devaluarse, pero esto también ocurre por los cambios relativos en los tipos de interés y nadie pestañea lo más mínimo ni llevan a la quiebra total. El EURUSD ha oscilado un 50% en años y no ha pasado nada relevante. En cualquier caso, una quiebra del estado implicaría muchos más riesgos para la moneda que simplemente arreglarlo mediante trilerismo financiero.