En mi empresa buenas noticias:
Primera, hemos salvado Noviembre porque cerró un competidor en Francia que ha dejado a sus clientes colgados, menudos golpes les hemos metido a los franceses que han tenido que recurrir a nuestros servicios también hay que decirlo.
Segunda, fui contratado para vender "el nuevo producto" y esta semana tras un sonoro fracaso en verano ajeno a mi voluntad ya que resultó o mejor dicho descubrí que "el nuevo producto" estaba mal diseñado al más estilo cuñadil pero me han escuchado, han hecho los cambios que expliqué porqué había que hacerlos y por fin he conseguido los dos primeros pedidos esta semana de dos clientes distintos y apunta que vienen más en breve sí ya sé que soy un comercial muy bueno, y esta vez, estoy jugando la carta de decir la verdad y no como con el anterior empresario que era un trilero y solo sabía mentir para olvidarse del cliente una vez hubiera pagado el pedido... A ver si pronto le va mal...